{"id":1971,"date":"2022-01-22T13:55:48","date_gmt":"2022-01-22T16:55:48","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=1971"},"modified":"2022-01-22T13:55:51","modified_gmt":"2022-01-22T16:55:51","slug":"aparecida-aporte-a-la-iniciacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/aparecida-aporte-a-la-iniciacion\/","title":{"rendered":"Aparecida: aporte a la Iniciaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Una eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n, marco para la IC La iniciaci\u00f3n cristiana, como acci\u00f3n pastoral de la Iglesia, debe ubicarse en un proyecto y en un marco eclesial determinado. Particularmente la catequesis, como ministerio que acompa\u00f1a al hombre creyente en su incorporaci\u00f3n al misterio de Cristo y de la Iglesia, responde a una convicci\u00f3n eclesiol\u00f3gica y por lo mismo no puede quedar aislada del contexto pastoral y comunitario, dado que es un momento primordial de la tarea evangelizadora . Hemos de entender, pues, la catequesis, como una acci\u00f3n pastoral que expresa el misterio de la Iglesia, misterio de comuni\u00f3n evangelizadora; y por lo mismo llamada a vincularse org\u00e1nicamente con el resto de las acciones pastorales en cada Iglesia particular. Por esta raz\u00f3n, en este apartado se\u00f1alaremos brevemente, en primer lugar los rasgos principales de una eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n, columna vertebral de las ense\u00f1anzas del Concilio Vaticano II\u00ba; en segundo lugar, las razones de conveniencia, y de urgencia en algunos casos, de plasmar esta eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n en planes pastorales que sean org\u00e1nicos, articulados y coherentes; y finalmente, qu\u00e9 lugar ocupa en este proyecto-proceso evangelizador, la iniciaci\u00f3n cristiana y, particularmente, la catequesis al servicio de \u00e9sta. Una eclesiolog\u00eda que refleja la comuni\u00f3n trinitaria. \u201cLa Iglesia es comuni\u00f3n vital. Los bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, creemos que Dios es comuni\u00f3n de tres Personas. Participando de esa comuni\u00f3n de la Trinidad se sanan, afianzan y promueven los v\u00ednculos y la comuni\u00f3n entre nosotros (\u2026) La comuni\u00f3n eclesial, nacida del coraz\u00f3n de Cristo, es reflejo de la Trinidad\u201d . La eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n, medular en el Concilio Vaticano II\u00ba, fue propuesta como camino pastoral para el tercer milenio por el venerable Pont\u00edfice Juan Pablo II\u00ba . Hemos pues de poner un decidido empe\u00f1o program\u00e1tico pastoral basado en la convicci\u00f3n de que la Iglesia es casa y escuela de comuni\u00f3n (koinon\u00eda), idea que encarna y manifiesta la esencia misma del misterio de la Iglesia. La Iglesia vive con fidelidad su misi\u00f3n en la medida que anuncia con sus palabras y muestra con sus gestos y acciones que el don que ha recibido la lleva a irradiar con su presencia y gestar en su derredor ese Misterio de comuni\u00f3n en el que ella misma ha sido sumergida y marcada, y desde el cual ha sido enviada. La comuni\u00f3n es don, es gracia, es obra de la salvaci\u00f3n de Cristo, es plenitud del encuentro de Dios con el hombre. Vivir la comuni\u00f3n es una actividad program\u00e1tica; se concreta en estructuras, actividades, m\u00edstica y espiritualidad de la comuni\u00f3n. As\u00ed es propuesta y respuesta para el hombre de hoy, para sus expectativas y esperanzas. La \u201csed de Dios\u201d del hombre contempor\u00e1neo se manifiesta tambi\u00e9n como \u201csed de comuni\u00f3n\u201d . Debemos atender la fuerte exhortaci\u00f3n de Juan Pablo II . Una pastoral org\u00e1nica. El proyecto pastoral es el marco necesario e infaltable para la catequesis ; sin \u00e9l la catequesis puede convertirse en un esfuerzo vano , o al menos desorientado. Desde el marco eclesiol\u00f3gico descrito y desde la contemplaci\u00f3n del rostro de Cristo se desprende la caracter\u00edstica org\u00e1nica de nuestra pastoral: \u201c\u2019En esto todos reconocer\u00e1n que ustedes son mis disc\u00edpulos: en el amor que se tengan los unos a los otros\u2019 (Jn. 13, 35). Si verdaderamente hemos contemplado el rostro de Cristo (\u2026) nuestra programaci\u00f3n pastoral se inspirar\u00e1 en el\u2019 mandamiento nuevo\u2019 que \u00c9l nos dio: \u2018As\u00ed como yo os he amado, \u00e1mense tambi\u00e9n ustedes los unos a los otros\u2019 (Jn. 13, 34)\u201d . La organicidad de la pastoral es manifestaci\u00f3n de la comuni\u00f3n y caridad de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Es necesario, entonces, un proyecto pastoral que busque formar comunidades vivas, donde aquel que ha sido catequizado y haya celebrado su iniciaci\u00f3n cristiana \u2013adulto, joven, adolescente, ni\u00f1o- pueda vivir y compartir la fe; as\u00ed se ofrecer\u00e1 a nuestra catequesis un valioso soporte, un horizonte hacia el cual caminar, alternativas de integraci\u00f3n, \u00e1mbitos y comunidades de perseverancia en la comunidad eclesial. Un proyecto evangelizador. Es ya com\u00fan en la reflexi\u00f3n pastoral considerar a la Evangelizaci\u00f3n como proceso dialogal, como \u201crealidad rica, compleja y din\u00e1mica, que tiene elementos, o si se prefiere, momento esenciales y diferentes en entre s\u00ed, que es preciso saber abarcar conjuntamente, en la unidad de un \u00fanico movimiento\u201d . El primer momento de este proceso, el misionero, el del primer anuncio (kerygma), que busca transmitir la fe y suscitar una primera conversi\u00f3n, es indispensable. A todo hombre y a toda mujer se debe anunciar \u201cel nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jes\u00fas de Nazaret, Hijo de Dios\u201d ; mientras no se anuncie esto no hay evangelizaci\u00f3n verdadera. Dentro de este proceso, el momento catequ\u00edstico, es profundizaci\u00f3n y estructuraci\u00f3n del momento misionero, es acompa\u00f1amiento maternal de La Iglesia a aquellos que acuden a ella interesados por progresar en el encuentro con Jesucristo, es fundamentaci\u00f3n y maduraci\u00f3n de la fe inicial, En esta etapa la Iglesia, al transmitir la fe y la vida nueva, act\u00faa como madre que engendra unos hijos concebidos por el Esp\u00edritu Santo y nacidos de Dios, y los ayuda a crecer en la vida de fe, capacit\u00e1ndolos para que puedan expresar en forma consciente, libre y responsable su profesi\u00f3n de fe, como aceptaci\u00f3n de las verdades reveladas y adhesi\u00f3n plena a nuestro Se\u00f1or Jesucristo, camino, verdad y vida. Conviene repasar los conceptos de Catechesi Tradendae y del Directorio Catequ\u00edstico General con respecto a la relaci\u00f3n entre el Primer Anuncio (kerygma) y la Catequesis propiamente dicha Este momento lo identificamos con la iniciaci\u00f3n cristiana; en ella se integran la propuesta de Dios y la respuesta del hombre en la comunidad eclesial; y dadas las circunstancias sociales, culturales, eclesiales en las que ha de desarrollarse entendemos que debe asumir las caracter\u00edsticas propias de la que fuera desarrollada en los primeros siglos de la Iglesia en el catecumenado de adultos, asumiendo las riquezas que a lo largo de la tradici\u00f3n ha desarrollado y purific\u00e1ndose de aquellas que s\u00f3lo fueron ocasionales o propias de alg\u00fan momento de la historia. El Directorio General Catequ\u00edstico dice al respecto: \u201cDado que la \u2018misi\u00f3n ad gentes\u2019 es el paradigma de toda la acci\u00f3n misionera de la Iglesia, el catecumenado bautismal a ella inherente es el modelo inspirador de su acci\u00f3n catequizadora. Por ello, es conveniente subrayar los elementos del catecumenado que deben inspirar la catequesis actual y el significado de esta inspiraci\u00f3n\u201d . Podr\u00edamos decir entonces que estamos ante la necesidad de un cambio de paradigma de la iniciaci\u00f3n cristiana, en el que, sobre aquel estilo catecumenal, se destaque un acento kerigm\u00e1tico transversal y la celebraci\u00f3n de los sacramentos, a la vez que exprese la respuesta del hombre \u2013su profesi\u00f3n de fe- y lo disponga a seguir creciendo en la fe, de tal modo que asistido por la misma gracia de Dios, este disc\u00edpulo misionero de Jesucristo, participe activamente de la aventura evangelizadora viviendo con conciencia y fervor su compromiso con la Iglesia y el mundo . Una necesidad urgente. El documento de Aparecida nos habla de la urgente necesidad de una conversi\u00f3n pastoral para poder responder a esta tarea evangelizadora misionera . Entre las Acciones destacadas a las que se refiere Navega Mar Adentro recordamos aqu\u00ed la segunda: \u201cAcompa\u00f1ar a todos los bautizados hacia el pleno encuentro con Jesucristo\u201d . Toca de lleno la tarea pastoral misionera y catequ\u00edstica, y ante la mirada sobre la realidad eclesial descrita por los obispos en Aparecida, se hace m\u00e1s viva y urgente aquella exhortaci\u00f3n del episcopado argentino: \u201cAnte esa realidad de fragilidad espiritual, cada vez m\u00e1s acentuada, tenemos que poner un particular empe\u00f1o para que, mediante un vigoroso anuncio del Evangelio, ning\u00fan bautizado quede sin completar su iniciaci\u00f3n cristiana, facilitando la preparaci\u00f3n y el acceso a los sacramentos de la Confirmaci\u00f3n, la Reconciliaci\u00f3n y la Eucarist\u00eda (\u2026) Todos los esfuerzos, mediante la implementaci\u00f3n del itinerario catequ\u00edstico permanente y el asiduo recurso al Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, han de dirigirse a una renovaci\u00f3n de la catequesis para que cada uno de los bautizados experimente cada vez m\u00e1s la presencia y cercan\u00eda de Cristo vivo en su Iglesia en la participaci\u00f3n en el Sacrificio eucar\u00edstico\u201d . Atentos a este urgido e insistente consejo de conversi\u00f3n pastoral y catequ\u00edstica nos proponemos en los cap\u00edtulos siguientes \u201cofrecer una modalidad operativa de iniciaci\u00f3n cristiana que, adem\u00e1s de marcar el qu\u00e9, d\u00e9 tambi\u00e9n elementos para el qui\u00e9n, el c\u00f3mo y el d\u00f3nde se realiza\u201d . PARA AMPLIAR Y PROFUNDIZAR \uf0a7 Anexo: El nuevo paradigma de la Catequesis desde el Instituto Internacional de Catequesis Lumen Vitae: Hacia comunidades catequizadas y catequizantes. http:\/\/www.isca.org.ar\/jornadas\/senac\/catei001.php REZAMOS LO APRENDIDO Leemos y ponemos en oraci\u00f3n lo que SS Juan Pablo II nos propon\u00eda en este documento\u2026 Hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comuni\u00f3n: \u00e9ste es el gran desaf\u00edo que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza, si queremos ser fieles al designio de Dios y responder tambi\u00e9n a las profundas esperanzas del mundo. \u00bfQu\u00e9 significa todo esto en concreto? Tambi\u00e9n aqu\u00ed la reflexi\u00f3n podr\u00eda hacerse enseguida operativa, pero ser\u00eda equivocado dejarse llevar por este primer impulso. Antes de programar iniciativas concretas, hace falta promover una espiritualidad de la comuni\u00f3n, proponi\u00e9ndola como principio educativo en todos los lugares donde se forma el hombre y el cristiano, donde se educan los ministros del altar, las personas consagradas y los agentes pastorales, donde se construyen las familias y las comunidades. Espiritualidad de la comuni\u00f3n significa ante todo una mirada del coraz\u00f3n sobre todo hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros, y cuya luz ha de ser reconocida tambi\u00e9n en el rostro de los hermanos que est\u00e1n a nuestro lado. Espiritualidad de la comuni\u00f3n significa, adem\u00e1s, capacidad de sentir al hermano de fe en la unidad profunda del Cuerpo m\u00edstico y, por tanto, como \u00ab uno que me pertenece \u00bb, para saber compartir sus alegr\u00edas y sus sufrimientos, para intuir sus deseos y atender a sus necesidades, para ofrecerle una verdadera y profunda amistad. Espiritualidad de la comuni\u00f3n es tambi\u00e9n capacidad de ver ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: un \u00ab don para m\u00ed \u00bb, adem\u00e1s de ser un don para el hermano que lo ha recibido directamente. En fin, espiritualidad de la comuni\u00f3n es saber \u00ab dar espacio \u00bb al hermano, llevando mutuamente la carga de los otros (cf. Ga 6,2) y rechazando las tentaciones ego\u00edstas que continuamente nos asechan y engendran competitividad, ganas de hacer carrera, desconfianza y envidias. No nos hagamos ilusiones: sin este camino espiritual, de poco servir\u00edan los instrumentos externos de la comuni\u00f3n. Se convertir\u00edan en medios sin alma, m\u00e1scaras de comuni\u00f3n m\u00e1s que sus modos de expresi\u00f3n y crecimiento. Novo Millenio Ineunte N\u00ba43<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n, marco para la IC La iniciaci\u00f3n cristiana, como acci\u00f3n pastoral de la Iglesia, debe ubicarse en un proyecto y en un marco eclesial determinado. 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