{"id":2000,"date":"2022-01-22T14:27:15","date_gmt":"2022-01-22T17:27:15","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2000"},"modified":"2022-01-22T14:27:21","modified_gmt":"2022-01-22T17:27:21","slug":"hasta-la-muerte-y-muerte-de-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/hasta-la-muerte-y-muerte-de-cruz\/","title":{"rendered":"Hasta la muerte, y muerte de cruz"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cChristus factus est pro nobis oboediens usque ad mortem, mortem autem crucis\u201d: \u201cPor nosotros Cristo fue obediente hasta la muerte. Y muerte de cruz\u201d. Volvemos a escuchar algunas de las ardientes palabras dse Pablo sobre el misterio de la muerte de Cristo que estamos celebrando. Ninguno puede ayudarnos mejor que \u00e9l para comprender su significado y su alcance. A los Corintios, escribe a modo de manifiesto: \u201cAs\u00ed, mientras los jud\u00edos piden se\u00f1ales y los griegos buscan sabidur\u00eda, nosotros predicamos a un Cristo crucificado: esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, necedad para los gentiles; mas para los que son llamados, sean jud\u00edos o griegos, predicamos un Cristo, fuerza de Dios y sabidur\u00eda de Dios\u201d (1 Co 1,22-24). La muerte de Cristo tiene un alcance universal: \u201cSi uno muri\u00f3 por todos, todos por tanto murieron\u201d (2 Co 5,14). Su muerte ha dado un sentido nuevo a la muerte de cada hombre y de cada mujer. A los ojos de Pablo la cruz asume una dimensi\u00f3n c\u00f3smica. Por ella Cristo ha abatido el muro de separaci\u00f3n, ha reconciliado a los hombres con Dios y entre s\u00ed, destruyendo la enemistad (Cf. Ef. 2,14-16). De aqu\u00ed la primitiva tradici\u00f3n desarrollar\u00e1 el tema de la cruz \u00e1rbol c\u00f3smico cuyo brazo vertical une el cielo y la tierra, y cuyo brazo horizontal reconcilia entre s\u00ed a los diversos pueblos del mundo. Evento c\u00f3smico y al mismo tiempo personal\u00edsimo: \u201cMe am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u201d (Ga 2,20). Cada hombre, escribe el Ap\u00f3stol, es \u201caquel por quien muri\u00f3 Cristo\u201d (Rm 14,15). De todo ello nace el sentimiento de la cruz ya no como castigo, reproche o causa de aflicci\u00f3n, sino como gloria y honor del cristiano, esto es, como una jubilosa seguridad, acompa\u00f1ada de conmovida gratitud, en la que el hombre se eleva en la fe: \u201cEn cuanto a m\u00ed, \u00a1Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Se\u00f1or Jesucristo!\u201d(Ga 6,14). Pablo ha plantado la cruz en el centro de la Iglesia como el palo mayor en el centro de la nave; ha hecho de ella el fundamento y el baricentro de todo. Ha fijado para siempre el marco del anuncio cristiano. Los evangelios, escritos despu\u00e9s de \u00e9l, seguir\u00e1n su esquema, haciendo del relato de la pasi\u00f3n y muerte de Cristo el eje hacia el que se orienta todo. Es sorprendente la empresa que llev\u00f3 a t\u00e9rmino el Ap\u00f3stol. Para nosotros actualmente es relativamente f\u00e1cil ver las cosas bajo esta luz, despu\u00e9s de que la cruz de Cristo, como dec\u00eda Agust\u00edn, haya colmado la tierra y brille ahora sobre la corona de los reyes [1]. Cuando Pablo escrib\u00eda, aquella todav\u00eda era sin\u00f3nimo de la mayor ignominia, algo que ni siquiera se deb\u00eda nombrar entre personas educadas. Tenemos el objetivo de aprender de Pablo c\u00f3mo responder a los desaf\u00edos actuales de la fe. Uno de estos desaf\u00edos, tal vez el m\u00e1s abierto que se haya conocido hasta la fecha, se ha traducido en un eslogan publicitario en los medios de transporte p\u00fablico de Londres y de otras ciudades europeas: \u201cProbablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida\u201d: There\u2019s probably no God. Now stop worrying and enjoy your life. El mayor efecto de este eslogan no est\u00e1 en la premisa \u201cDios no existe\u201d, sino en la conclusi\u00f3n: \u201c\u00a1Disfruta de la vida!\u201d. Se sobreentiende el mensaje de que la fe en Dios impide disfrutar de la vida; es enemiga de la alegr\u00eda. \u00a1Sin ella habr\u00eda m\u00e1s felicidad en el mundo! Pablo nos ayuda a dar una respuesta a este desaf\u00edo, explicando el origen y el sentido de todo sufrimiento, a partir del de Cristo. \u00bfPor qu\u00e9 \u201cera necesario que el Cristo padeciera y entrara as\u00ed en su gloria\u201d? (Lc 24,26). A esta pregunta se da a veces una respuesta \u201cd\u00e9bil\u201d y, en cierto sentido, tranquilizadora. Cristo, revelando la verdad de Dios, provoca necesariamente la oposici\u00f3n de las fuerzas del mal y de las tinieblas y \u00e9stas, como hab\u00eda ocurrido en los profetas, llevar\u00e1n a su rechazo y a su eliminaci\u00f3n. \u201cEra necesario que el Cristo padeciera\u201d se entiende, por lo tanto, en el sentido de que \u201cera inevitable que el Cristo padeciera\u201d. Pablo brinda una respuesta \u201cfuerte\u201d a ese interrogante. La necesidad no es de orden natural, sino sobrenatural. En los pa\u00edses de antigua fe cristiana, se asocia casi siempre la idea de sufrimiento y de cruz a la de sacrificio y de expiaci\u00f3n: el sufrimiento \u2013se piensa- es necesario para expiar el pecado y aplacar la justicia de Dios. Es esto lo que ha provocado, en la \u00e9poca moderna, el rechazo de toda idea de sacrificio ofrecido por Dios y, finalmente, la idea misma de Dios. No se puede negar que a veces los cristianos nos hemos expuesto a esta acusaci\u00f3n. Pero se trata de un equ\u00edvoco que un conocimiento mejor del pensamiento de san Pablo ya ha aclarado definitivamente. \u00c9l escribe que Dios prefij\u00f3 a Cristo \u201cpara que sirviera como instrumento de expiaci\u00f3n\u201d (Rm 3,25); pero tal expiaci\u00f3n no act\u00faa sobre Dios para aplacarle, sino sobre el pecado para eliminarlo. \u201cSe puede decir que es Dios mismo, no el hombre, quien exp\u00eda el pecado\u2026 La imagen es m\u00e1s la de la remoci\u00f3n de una mancha corrosiva o la neutralizaci\u00f3n de un virus letal que la de una ira aplacada por el castigo\u201d [2]. Cristo ha dado un contenido radicalmente nuevo a la idea de sacrificio. En \u00e9l \u201cya no es el hombre el que ejerce una influencia sobre Dios para que se aplaque. M\u00e1s bien es Dios quien act\u00faa para que el hombre desista de la propia enemistad contra \u00e9l y hacia el pr\u00f3jimo. La salvaci\u00f3n no empieza con la petici\u00f3n de reconciliaci\u00f3n por parte del hombre, sino con la petici\u00f3n de Dios: \u2018Dejaos reconciliar con \u00c9l\u2019(1 Co 2,6 ss)\u201d [3]. El hecho es que Pablo se toma en serio el pecado, no lo banaliza. El pecado es, para \u00e9l, la causa principal de la infelicidad de los hombres, o sea, el rechazo de Dios, \u00a1no Dios! [El pecado] encierra a la criatura humana en la \u201cmentira\u201d y en la \u201cinjusticia\u201d (Rm 1,18ss.; 3,23), condena al mismo cosmos material a la \u201cvanidad\u201d y a la \u201ccorrupci\u00f3n\u201d (Rm 8,19ss.) y tambi\u00e9n es la causa \u00faltima de los males sociales que afligen a la humanidad. Se analiza sin parar la crisis econ\u00f3mica que atraviesa el mundo y sus causas, pero \u00bfqui\u00e9n se atreve a meter el hacha en la ra\u00edz y a hablar de pecado? El Ap\u00f3stol define la avaricia insaciable como una \u201cidolatr\u00eda\u201d (Col 3,5) e indica en la desenfrenada codicia de dinero \u201cla ra\u00edz de todos los males\u201d (1 Tm 6,10). \u00bfPodemos decir que se equivoca? \u00bfPor qu\u00e9 tantas familias reducidas a la miseria, masas de obreros sin trabajo, m\u00e1s que por la sed insaciable de provecho por parte de algunos? La \u00e9lite financiera y econ\u00f3mica mundial se hab\u00eda convertido en la locomotora enloquecida que avanzaba desenfrenadamente, sin preocuparse del resto del tren, que se hab\u00eda detenido distante en las v\u00edas. \u00cdbamos todos \u201ca contramano\u201d. Con su muerte, Cristo no s\u00f3lo ha denunciado y ha vencido el pecado; ha dado tambi\u00e9n un sentido nuevo al sufrimiento, incluso aqu\u00e9l que no depende del pecado de nadie, como es el caso del que se ha desencadenado, esta semana, en la cercana regi\u00f3n del Abruzo a causa del devastador terremoto. Ha hecho [del sufrimiento] un instrumento de salvaci\u00f3n, un camino a la resurrecci\u00f3n y a la vida. Su sacrificio ejerce sus efectos no a trav\u00e9s de la muerte, sino gracias a la superaci\u00f3n de la muerte, esto es, a la resurrecci\u00f3n. \u201cMuri\u00f3 por nuestros pecados y resucit\u00f3 para nuestra justificaci\u00f3n\u201d (Rm 4,25): los dos acontecimientos son inseparables en el pensamiento de Pablo y de la Iglesia. Es una experiencia humana universal: en esta vida placer y dolor se suceden con la misma regularidad con la que, al elevarse una ola del mar, le sigue un hundimiento y un vac\u00edo que absorbe al n\u00e1ufrago hacia atr\u00e1s. \u201cUn no s\u00e9 qu\u00e9 de amargo \u2013escribi\u00f3 el poeta Lucrecio- surge de la intimidad misma de todo placer y nos angustia en medio de las delicias\u201d [4]. El consumo de drogas, el abuso del sexo, la violencia homicida, suscitan en el momento la ebriedad del placer, pero conducen a la disoluci\u00f3n moral y frecuentemente tambi\u00e9n f\u00edsica de la persona. Cristo, con su pasi\u00f3n y muerte, ha dado un vuelco a la relaci\u00f3n entre placer y dolor. \u00c9l \u201cen lugar del gozo que se le propon\u00eda, soport\u00f3 la cruz\u201d (Hb 12,2). No se trata ya de un placer que termina en sufrimiento, sino de un sufrimiento que lleva a la vida y al gozo. No se trata s\u00f3lo de una sucesi\u00f3n distinta de las dos cosas; es la alegr\u00eda, en este modo, la que tiene la \u00faltima palabra, no el sufrimiento; y una alegr\u00eda que durar\u00e1 eternamente. \u201cCristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere m\u00e1s, y la muerte ya no tiene dominio sobre \u00e9l\u201d (Rm 6,9). Ni lo tendr\u00e1 sobre nosotros. Esta nueva relaci\u00f3n entre sufrimiento y placer se refleja en el modo de marcar el tiempo en la Biblia. En el c\u00e1lculo humano el d\u00eda empieza con la ma\u00f1ana y concluye con la noche; para la Biblia, comienza con la noche y termina con el d\u00eda: \u201cY atardeci\u00f3 y amaneci\u00f3: d\u00eda primero\u201d, dice el relato de la creaci\u00f3n (Gn 1,5). No carece de significado que Jes\u00fas muriera por la tarde y resucitara por la ma\u00f1ana. Sin Dios, la vida es un d\u00eda que termina en la noche; con Dios, es una noche que termina en el d\u00eda, y un d\u00eda sin ocaso. As\u00ed que Cristo no ha venido para aumentar el sufrimiento humano o para predicar la resignaci\u00f3n a \u00e9ste; ha venido para darle un sentido y anunciar su final y su superaci\u00f3n. Leen ese eslogan en los autobuses de Londres y de otras ciudades tambi\u00e9n los padres con un hijo enfermo, las personas solas o que se han quedado sin trabajo, los exiliados que huyen de los horrores de la guerra, quienes han sufrido graves injusticias en la vida\u2026 Intento imaginar su reacci\u00f3n al leer las palabras: \u201cProbablemente Dios no existe: \u00a1disfruta de la vida!\u201d. \u00bfCon qu\u00e9? El sufrimiento ciertamente sigue siendo un misterio para todos, especialmente el sufrimiento de los inocentes; pero sin fe en Dios, se convierte en algo inmensamente m\u00e1s absurdo. Se le priva hasta de la \u00faltima esperanza de rescate. El ate\u00edsmo es un lujo que se pueden permitir s\u00f3lo los privilegiados de la vida, los que han tenido todo, incluida la posibilidad de dedicarse a los estudios y a la investigaci\u00f3n. No es la \u00fanica incongruencia de esa idea publicitaria. \u201cDios probablemente no existe\u201d: as\u00ed que incluso podr\u00eda existir; no se puede excluir del todo que exista. Sino, querido hermano no creyente, si Dios no existe, yo no pierdo nada; si en cambio existe, \u00a1t\u00fa has perdido todo! Deber\u00edamos casi dar las gracias al promotor de esa campa\u00f1a publicitaria; ha servido a la causa de Dios m\u00e1s que muchos de nuestros argumentos apolog\u00e9ticos. Ha mostrado la pobreza de sus razones y ha contribuido a sacudir muchas conciencias adormecidas. Dios, sin embargo, tiene una medida de juicio diferente a la nuestra y si ve la buena fe, o una ignorancia inculpable, salva tambi\u00e9n a quien durante la vida se ha esforzado en combatirle. Los creyentes debemos prepararnos a sorpresas al respecto. \u201c\u00a1Cu\u00e1ntas ovejas est\u00e1n fuera del redil \u2013exclama Agust\u00edn- y cuantos lobos dentro!\u201d: \u201cQuam multae oves foris, quam multi lupi intus!\u201d [5]. Dios es capaz de hacer de sus detractores m\u00e1s encarnecidos, sus ap\u00f3stoles m\u00e1s apasionados. Pablo es la demostraci\u00f3n de ello. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda hecho Saulo de Tarso para merecer aquel encuentro extraordinario con Cristo? \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda cre\u00eddo, esperado, sufrido? A \u00e9l se aplica lo que dec\u00eda Agust\u00edn de toda elecci\u00f3n divina: \u201cBusca el m\u00e9rito, busca la justicia, reflexiona y mira si encuentras otra cosa que la gracia\u201d [6]. Es as\u00ed como \u00e9l explica su propia llamada: \u201cSoy indigno del nombre de ap\u00f3stol, por haber perseguido a la Iglesia de Dios. Mas, por la gracia de Dios, soy lo que soy\u201d (1 Co 15,9-10). La cruz de Cristo es motivo de esperanza para todos y el a\u00f1o paulino una ocasi\u00f3n de gracia tambi\u00e9n para quien no cree y est\u00e1 en b\u00fasqueda. Una cosa habla a su favor ante Dios: \u00a1el sufrimiento! Como el resto de la humanidad, tambi\u00e9n los ateos sufren en la vida, y el sufrimiento, desde que el Hijo de Dios lo carg\u00f3 sobre s\u00ed, tiene un poder redentor casi sacramental. Es un canal, escrib\u00eda Juan Pablo II en la \u201cSalvifici doloris\u201d, a trav\u00e9s del cual las energ\u00edas salv\u00edficas de la cruz de Cristo se ofrecen a la humanidad [7]. A la invitaci\u00f3n a orar \u201cpor los que no creen en Dios\u201d le seguir\u00e1, en unos instantes, una conmovedora oraci\u00f3n en lat\u00edn. Traducida, dice as\u00ed: \u201cDios omnipotente y eterno, que has puesto en el coraz\u00f3n de los hombres una nostalgia tan profunda de ti que s\u00f3lo cuando te encuentran hallan la paz: haz que, m\u00e1s all\u00e1 de todo obst\u00e1culo, todos reconozcan los signos de tu bondad y, animados por el testimonio de nuestra vida, tengan el gozo de creer en ti, \u00fanico verdadero Dios y Padre de todos los hombres. Por Cristo Nuestro Se\u00f1or\u201d. 2009-04-10- Predicaci\u00f3n del Viernes Santo 2009 en la Bas\u00edlica de San Pedro [Traducci\u00f3n del original italiano por Marta Lago] <\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n\n\n\n<p> [1] S. Agostino, Enarr. in Psalmos, 54, 12 (PL 36, 637). [2] J. Dunn, La teologia dell\u2019apostolo Paolo, Paideia, Brescia 1999, p. 227. [3] G. Theissen \u2013 A. Merz, Il Ges\u00f9 storico. Un manuale, Queriniana, Brescia 20032, p. 573. [4] Lucrezio, De rerum natura, IV, 1129 s. [5] S. Agostino, In Ioh. Evang. 45,12. [6] S. Agostino, La predestinazione dei santi 15, 30 (PL 44, 981). [7] Cf. Enc. \u201cSalvifici doloris\u201d, 23.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cChristus factus est pro nobis oboediens usque ad mortem, mortem autem crucis\u201d: \u201cPor nosotros Cristo fue obediente hasta la muerte. Y muerte de cruz\u201d. 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