{"id":2010,"date":"2022-01-22T14:34:04","date_gmt":"2022-01-22T17:34:04","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2010"},"modified":"2022-01-22T14:34:12","modified_gmt":"2022-01-22T17:34:12","slug":"el-lenguaje-de-tarzan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/el-lenguaje-de-tarzan\/","title":{"rendered":"El lenguaje de Tarz\u00e1n"},"content":{"rendered":"\n<p>Para acercarnos al concepto de la dimensi\u00f3n comunicacional, vamos a comenzar por recordar a Tarz\u00e1n. S\u00ed, el Rey de los Monos. Aunque parezca tra\u00eddo de los cabellos, en el cuento que le dio origen a esta historieta hay unos interesantes ejemplos comunicacionales. Si evangelizar es comunicar, y si la comunicaci\u00f3n es el camino para la comuni\u00f3n, es necesario, tambi\u00e9n, distinguir dimensiones comunicacionales en cada una de las dimensiones para vivir el evangelio y desarrollar la acci\u00f3n pastoral. Si nuestra vida diaria, con nuestro testimonio, nuestra reflexi\u00f3n y nuestros actos, tiene valor evang\u00e9lico, es precisamente porque en ella, adem\u00e1s de la fe y las ense\u00f1anzas de la Iglesia, hay elementos comunicacionales permanentes: hay palabras, gestos, sonidos, movimientos, y expresi\u00f3n de ideas y sentimientos que significan algo para otros, no s\u00f3lo para uno mismo. Los seres humanos somos, en tal sentido, seres comunicacionales por naturaleza, usuarios y creadores del discurso, entendido en sentido amplio como &#8220;la expresi\u00f3n a trav\u00e9s de palabras, im\u00e1genes, gestos, espacios y objetos, para comunicar y comunicarse en el seno de las relaciones sociales&#8221;. \u00bfY qu\u00e9 tiene que ver eso con Tarz\u00e1n? dir\u00e1 usted con toda raz\u00f3n. Bueno, para hablar de discursos hay que pasar por los lenguajes; y el dato interesante es c\u00f3mo aprendi\u00f3 este hombre el lenguaje humano, habiendo sido criado por gorilas. La historia comienza cuando a\u00fan era muy peque\u00f1o Lord Greystoke -seg\u00fan lo cuenta su creador, Edgar Rice Burroughs-. La familia viaj\u00f3 al \u00c1frica, pero su embarcaci\u00f3n naufrag\u00f3 en un r\u00edo. El peque\u00f1o Lord sobrevivi\u00f3, aunque sus padres murieron all\u00ed. \u00c9l fue adoptado y criado por simios, de quienes aprendi\u00f3 todos los secretos de la selva, que le permitieron convertirse en Tarz\u00e1n. Sin embargo, ni los monos ni la selva le dieron un secreto important\u00edsimo: la capacidad de comunicarse con otros seres humanos. Un d\u00eda, nuestro Lord regres\u00f3 al sitio de la tragedia y encontr\u00f3 unos libros. Entonces, dice el cuento, aprendi\u00f3 a leer por sus propios medios y, a partir de entonces, pudo balbucear el lenguaje de los hombres e, incluso, lleg\u00f3 a viajar a Inglaterra. Puede ser que se comunicara en forma mediocre: &#8220;Yo Tarz\u00e1n, t\u00fa Jane&#8221; \u00bfrecuerdan esos di\u00e1logos t\u00edpicos en las pel\u00edculas? Pero la pregunta clave es: \u00bfpudo Tarz\u00e1n haber aprendido a hablar, despu\u00e9s de descifrar lo que dec\u00edan los libros? Respondamos despu\u00e9s de reflexionar un poco sobre el asunto de la adquisici\u00f3n del lenguaje. \u00bfRecuerdan c\u00f3mo aprenden a comunicarse los beb\u00e9s?: primero llanto; despu\u00e9s gestos; luego, sonidos que imitan palabras de las personas que los rodean; m\u00e1s tarde, sustantivos, adjetivos, verbos y, por fin, frases. Pero es un proceso largo y complejo, aunque se produzca en forma natural, pues, todo ser humano, en condiciones normales, adquiere la capacidad de producir y comprender mensajes. La clave para lograr este aprendizaje es, a su vez, una capacidad previa: la percepci\u00f3n. Ustedes han escuchado muchas veces esa palabra, pero \u00bfconoce su etimolog\u00eda, su ra\u00edz de origen? Percibir, en lat\u00edn, viene del verbo percipere, que significa apropiarse de. En otras palabras, logramos comunicarnos porque podemos apropiarnos de los significados que nos rodean, para comenzar a usarlos. Al principio, con la experiencia de vivir en una familia (el primer espacio cultural) y de adquirir una lengua, esta capacidad comunicativa es oral, gestual y t\u00e1ctil. M\u00e1s tarde, con el acceso a la alfabetizaci\u00f3n y la educaci\u00f3n formal, las personas pueden desarrollar destrezas para elaborar y comprender lenguajes m\u00e1s complejos, como la escritura. Es decir, el aprendizaje va de lo simple a lo complejo y de lo cercano a lo distante: percibimos significados concretos, primero, y luego aprendemos a percibir, a interpretar, significados m\u00e1s dif\u00edciles, incluso abstractos. La percepci\u00f3n humana ha sido muy estudiada, en especial por la psicolog\u00eda. Es un tema denso e inagotable. Pero, a la vez, es apasionante por las cosas que nos descubre de nuestra propia naturaleza humana. Aqu\u00ed vamos a detenernos apenas en lo que algunos estudiosos llaman aprendizaje perceptual. Existe un aprendizaje perceptual que se prolonga a lo largo de toda la vida, pero que alcanza una cierta consistencia pasada la adolescencia. Dicho aprendizaje va conformando una acumulaci\u00f3n de percepciones que constituye nuestra manera de enfrentarnos a los dem\u00e1s e incluso a nosotros mismos. Ese proceso acumulativo conforma en gran medida la biograf\u00eda de un individuo. El aprendizaje que realizamos no es de la realidad en forma directa, sino que est\u00e1 mediado por alg\u00fan tipo de lenguaje. Desde este punto de vista, percibir es percibir significados, es aprender a atribuir un sentido, una significaci\u00f3n a nuestro contexto y a nosotros mismos. Un lenguaje es un v\u00ednculo para expresarse y ser ante los dem\u00e1s. Percibir es, entonces, percibir lo familiar. Asistimos a una serie de costumbres perceptuales que nos permiten vencer de alguna manera la incertidumbre, la complejidad del entorno en que estamos insertos (Prieto, 1986; p\u00e1gs. 32-33). Por lo tanto, la vida cotidiana se presenta como el espacio social en que se produce la mayor\u00eda de los aprendizajes perceptuales: es el terreno de lo familiar, lo cercano, lo inmediato; y nos marca a todos, para bien o para mal. &#8220;junto a los conceptos se aprenden tambi\u00e9n estereotipos. Se aprende, por ejemplo, a reconocer a un individuo de piel negra, pero a la vez se aprende, en un contexto racista, que ese ser es inferior o peligroso. Es imposible no aprender ambas cosas a la vez, porque a vida cotidiana de todo ser humano se estructura a partir de conceptos y estereotipos [&#8230;] No s\u00f3lo reconocemos algo, tambi\u00e9n le adjudicamos un valor, lo valoramos como positivo o negativo, como agradable o desagradable, como \u00fatil o in\u00fatil, como peligroso o no [&#8230;]. Hay una acumulaci\u00f3n de experiencias y de percepciones que constituyen la historia individual de alguien. Y en percepci\u00f3n es imposible saltar por encima de la propia historia&#8221; (Prieto Castillo). Al parecer, el \u00fanico que ha dado este salto ha sido Tarz\u00e1n: sin haber pasado nunca por el aprendizaje perceptual de una familia o una cultura humana, se dio el lujo de entrar directamente a la interpretaci\u00f3n de signos visuales (escritura) y de all\u00ed, en un doble salto mortal, se ahorr\u00f3 toda una vida de aprendizaje del lenguaje y aprendi\u00f3 a leer por s\u00ed solo. Y, cuando viaj\u00f3 a Londres, ya lleg\u00f3 hablando. Bueno, algo ten\u00eda que fallar: el pobre Tarz\u00e1n se qued\u00f3 hablando en infinitivos y pronombres sin conectivos: &#8220;Yo Tarz\u00e1n, t\u00fa Jane; tu traer, yo llevar&#8221;. Pero, para fines pr\u00e1cticos -y para responder la pregunta inicial-, podemos estar de acuerdo en que el lenguaje de Tarz\u00e1n es imposible en la vida real: todos somos fruto de nuestra vida cotidiana y nuestra cultura, porque es en ese espacio donde adquirimos nuestra identidad de seres humanos. Joan Manuel Serrat, el cantautor catal\u00e1n, nos lo dice en una forma mucho m\u00e1s po\u00e9tica, con una canci\u00f3n sobre los hijos, &#8220;esos locos bajitos&#8221;: &#8220;cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, nuestros rencores y nuestro porvenir [&#8230;] les vamos transmitiendo nuestras frustraciones, con la leche templada y en cada canci\u00f3n&#8221;. Y los Obispos en Santo Domingo expresan esta idea de la cultura y la vida cotidiana, en relaci\u00f3n con la Trinidad: &#8220;Cada persona y cada grupo humano desarrollan su identidad en el encuentro con otros (alteridad). Esta comunicaci\u00f3n es camino necesario para llegar a la comuni\u00f3n (comunidad). La raz\u00f3n es que el hombre ha sido hecho a la imagen de Dios Uno y Trino, y en el coraz\u00f3n de la Revelaci\u00f3n encontramos su misterio trinitario como la comunicaci\u00f3n eternamente interpersonal, cuya Palabra se hace di\u00e1logo, entra en la historia por obra del Esp\u00edritu e inaugura as\u00ed un mundo de nuevos encuentros, intercambios, comunicaci\u00f3n y comuni\u00f3n. Esta comunicaci\u00f3n es importante no s\u00f3lo con el mundo sino en el interior de la Iglesia (279).&#8221; Precisamente, el drama de la enfermedad del autismo consiste en la imposibilidad de la persona para hacer contacto con los otros, con el mundo que la rodea, aunque su cerebro no est\u00e9 da\u00f1ado ni paralizado. Es, b\u00e1sicamente, una incapacidad de comunicarse y de encontrar la propia identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel Jaime P\u00e9rez, S.J. Lu\u00eds Ignacio Sierra<\/p>\n\n\n\n<p>DEPARTAMENTO DE COMUNICACI\u00d3N SOCIAL &#8211; DECOS \/ CELAM. Comunicaci\u00f3n, misi\u00f3n y desaf\u00edo. Manual de Comunicaci\u00f3n para la Pastoral. Colecci\u00f3n Documentos CELAM N\u00ba 7. Bogot\u00e1, 1997. P\u00e1gs. 300-305<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para acercarnos al concepto de la dimensi\u00f3n comunicacional, vamos a comenzar por recordar a Tarz\u00e1n. S\u00ed, el Rey de los Monos. 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