{"id":2018,"date":"2022-01-22T14:38:57","date_gmt":"2022-01-22T17:38:57","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2018"},"modified":"2022-01-22T14:39:02","modified_gmt":"2022-01-22T17:39:02","slug":"que-no-es-comunicacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/que-no-es-comunicacion\/","title":{"rendered":"Qu\u00e9 no es comunicaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Al intentar definir la comunicaci\u00f3n, es preciso indicar lo que no es, y con mayor raz\u00f3n, cuando todav\u00eda se la sigue confundiendo con las tecnolog\u00edas o con determinadas funciones psicol\u00f3gicas y sociales de la interacci\u00f3n humana. Por una parte, la comunicaci\u00f3n no puede ni debe reducirse a los \u201cmedios\u201d. A\u00fan persiste en muchos \u00e1mbitos -incluidos algunos de la Iglesia- una mentalidad seg\u00fan la cual la tenencia y el uso de aparatos tecnol\u00f3gicos cada vez m\u00e1s sofisticados es lo que hace que se \u201cproduzca\u201d la comunicaci\u00f3n. Una mentalidad m\u00e1gica que acoge ingenuamente los medios con toda la implicaci\u00f3n m\u00edtica que le ha conferido la tecnocracia, es decir, la absolutizaci\u00f3n de la t\u00e9cnica que pone al hombre la servicio de \u00e9sta, en lugar de que ocurra lo contrario. Una buena parte de la literatura cient\u00edfica y de manual sobre comunicaci\u00f3n concede excesiva importancia a los medios en si, cayendo de alguna manera en el error previamente se\u00f1alado: creer que el desarrollo tecnol\u00f3gico de los modernos medios de comunicaci\u00f3n es el factor desencadenante de un problema de comunicaciones antes inexistente. Esta posici\u00f3n te\u00f3rica es incorrecta. La nuevas tecnolog\u00edas solo han expandido una funci\u00f3n, la de comunicarse, que es esencial, permanente e inherente a la naturaleza social del hombre. Los nuevos medios (\u2026) solo han venido a ampliar una capacidad preexistente y de facilitar una funci\u00f3n esencial, no a engendrarla. Por lo tanto (y sin desconocer que existe una problem\u00e1tica relativa sobre todo al uso y posesi\u00f3n de los modernos medios), el problema esencial sigue siendo el de la comunicaci\u00f3n interhumana, y no el de los medios en su desarrollo. Lo que debe definirse en propiedad es el proceso de comunicaci\u00f3n (o como diremos m\u00e1s adelante, la relaci\u00f3n de comunicaci\u00f3n), y no tanto la funci\u00f3n de canal, transportador o veh\u00edculo de los mensajes encargada al medio. El medio no es la comunicaci\u00f3n (el medio ni siquiera es el mensaje), s\u00f3lo desempe\u00f1a una importante, espec\u00edfica y limitada funci\u00f3n dentro de la relaci\u00f3n de comunicaci\u00f3n. (PASQUALI, A. Comprender la comunicaci\u00f3n, ED. Monte \u00c1vila, Caracas 1980). Por otra parte, hay que tener presente la diferenciaci\u00f3n entre la comunicaci\u00f3n como tal y otras actividades que, siendo funciones espec\u00edficas inherentes a la comunicaci\u00f3n, no deben confundirse con ella: la informaci\u00f3n, la persuasi\u00f3n, la organizaci\u00f3n, la instrucci\u00f3n, la recreaci\u00f3n. Todas estas son funciones que indican objetivos inmediatos posibles dentro de de un proceso de comunicaci\u00f3n, pero ninguna de ellas -ni la suma de todas- puede constituir la comunicaci\u00f3n en cuanto a tal. De hecho, pueden darse estos fen\u00f3menos sin que haya comunicaci\u00f3n, al no generar personalizaci\u00f3n, participaci\u00f3n y \u201ccomuni\u00f3n\u201d, y eso es precisamente lo que ocurre a menudo con el uso de los medios en una sociedad altamente tecnificada e informatizada, pero incomunicada. Hay dos conceptos que deben distinguirse claramente de la comunicaci\u00f3n: el de la expresi\u00f3n y el de la difusi\u00f3n. La expresi\u00f3n se refiere al uso de lenguajes y de signos, tanto verbales como no verbales, con el fin intencional (consciente o inconsciente) de manifestar o dar a conocer ideas, sentimientos, experiencias o vivencias. Tanto la ciencia como el arte, en cuanto actividades propias del hombre, se hacen posibles a trav\u00e9s de la expresi\u00f3n de contenidos mentales. Sin embargo, la sola expresi\u00f3n no constituye de por s\u00ed la comunicaci\u00f3n, aunque toda comunicaci\u00f3n la supone y exige. Por otra parte, la difusi\u00f3n hace referencia a la diseminaci\u00f3n de mensajes en un \u00e1mbito social relativamente amplio. Tampoco la sola difusi\u00f3n constituye de por s\u00ed la comunicaci\u00f3n en su \u201cdeber ser\u201d, aunque puede contribuir a que esta se de. Ambos elementos, expresi\u00f3n y difusi\u00f3n, forman parte de la comunicaci\u00f3n social, pero ninguno de ellos, ni su suma, produce la comunicaci\u00f3n. Es la situaci\u00f3n de di\u00e1logo (entre dos o m\u00e1s personas) que implica la participaci\u00f3n activa y aut\u00f3noma de los sujetos en interacci\u00f3n, lo que constituye la esencia de la comunicaci\u00f3n humana. Es en la tensi\u00f3n vital del ser humano entre violencia y discurso, en la soledad como frustraci\u00f3n humana de no estar en comuni\u00f3n con otros, y en la realidad flagrante de la incomunicaci\u00f3n, donde se arraiga la posibilidad misma de la comunicaci\u00f3n. La comunicaci\u00f3n es posible en la medida en que se logra franquear el abismo de absoluta soledad que constituye la vida ps\u00edquica de cada hombre. Ese milagro se realiza fundamentalmente por la posibilidad que el hombre tiene de entender, por la manera como el hombre genera y comparte significaciones y valores, por la mutua comprensi\u00f3n del discurso, por la posibilidad de reconocer un mismo sentido. Hacer posible la comunicaci\u00f3n entonces es una opci\u00f3n que a diario hay que repetir, a diario hay que discernir en medio de la tensi\u00f3n creativa presente en el fondo del ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p> (SIERRA, Francisco. Una filosof\u00eda de la comunicaci\u00f3n. In\u00e9dito. Pontificia Universidad Javeriana, Bogot\u00e1, 1993), Gabriel Jaime P\u00e9rez, S.J. Lu\u00eds Ignacio Sierra DEPARTAMENTO DE COMUNICACI\u00d3N SOCIAL &#8211; DECOS \/ CELAM. Comunicaci\u00f3n, misi\u00f3n y desaf\u00edo. Manual de Comunicaci\u00f3n para la Pastoral. Colecci\u00f3n Documentos CELAM N\u00ba 7. Bogot\u00e1, 1997. P\u00e1gs. 28-32<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al intentar definir la comunicaci\u00f3n, es preciso indicar lo que no es, y con mayor raz\u00f3n, cuando todav\u00eda se la sigue confundiendo con las tecnolog\u00edas o con determinadas funciones psicol\u00f3gicas y sociales de la interacci\u00f3n humana. 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