{"id":2042,"date":"2022-01-22T14:56:43","date_gmt":"2022-01-22T17:56:43","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2042"},"modified":"2022-01-22T14:56:46","modified_gmt":"2022-01-22T17:56:46","slug":"con-cierto-desconcierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/con-cierto-desconcierto\/","title":{"rendered":"Con cierto desconcierto"},"content":{"rendered":"\n<p>Algunos elementos que interrogan Elegimos tres elementos de interrogaci\u00f3n que para nosotros engloban una amplia variedad de casu\u00edstica. Quiz\u00e1s \u00e9stos sirvan para que el lector complete la enumeraci\u00f3n con los interrogantes que \u00e9l mismo se plantea. a) El ambiente religioso ambiental y familiar Para muchos destinatarios de la catequesis hoy, lo que escuchan en la catequesis es como una &#8220;isla&#8221;. En su &#8220;continente&#8221;: la calle, la familia, los amigos, la escuela, los medios de comunicaci\u00f3n\u2026 no viven y no ven ni escuchan lo que la catequesis les propone. La catequesis se convierte en una &#8220;isla&#8221;. Lo que &#8220;pasa en la isla&#8221; no tiene nada que ver con lo que el destinatario palpa y vive en el &#8220;continente&#8221; que habita. Lo que se les propone en la &#8220;isla&#8221; no tiene relaci\u00f3n alguna con lo que se les propone en su &#8220;mundo&#8221;, en su &#8220;continente&#8221;. Probablemente esta realidad la viven los m\u00e1s j\u00f3venes de manera no reflexiva. Pero llegan a percibir que hay dos mundos: el mundo de la catequesis y todo lo de m\u00e1s. En el fondo se trata de dos mundos opuestos. Tan opuestos que experimentan interiormente que comportarse del modo que se les dice en catequesis les lleva a ser &#8220;extra\u00f1os&#8221; o &#8220;tontos&#8221; fuera de la catequesis. La constataci\u00f3n puede ser considerada como un triunfo de la catequesis ya que el Evangelio anunciado denuncia los valores del mundo. El problema est\u00e1 en si lo que es opci\u00f3n libre del Reino para el adulto lo puede asumir el ni\u00f1o y el adolescente. Los catequistas, a su vez, conocen bien esta realidad entre lo que anuncian y lo que el mundo propone, y se sienten solos en el hacer catequ\u00edstico. Se lamentan de la poca implicaci\u00f3n de los padres en el proceso catequ\u00e9tico de los hijos. Saben muy bien que no podr\u00e1n apoyarse en la familia ni animar a los hijos a que pregunten cosas a sus padres sobre determinados temas tratados en la reuni\u00f3n de catequesis. Lo que no hagan ellos, quedar\u00e1 sin hacer. b) La concepci\u00f3n que el sujeto tiene de s\u00ed mismo El &#8220;continente&#8221; en el que los catequizandos viven la mayor parte de su tiempo y vida (el tiempo de la catequesis se reduce a una o dos horas a la semana) modela a la persona y le da una estructura mental, le crea unos deseos y formas de vivir seg\u00fan los principios de la sociedad del bienestar. Hay unos valores y estilo de vivir que penetran casi sin querer en la configuraci\u00f3n de la persona. La persona tiene tantos reclamos y solicitudes que acaba fragmentada y dividida. Preguntas como \u00bfQui\u00e9n soy yo? \u00bfQu\u00e9 quiero ser? \u00bfQu\u00e9 deseo hacer con mi vida? son dif\u00edciles de plantear y de responder. Muchos acaban concluyendo: es mejor vivir sin preguntas profundas; basta con vivir el momento presente. c) El significado mismo de ser creyente Responder a la pregunta \u00bfQu\u00e9 significa ser creyente? entra\u00f1a no pocas dificultades. Es posible responder a la pregunta de memoria, con una frase hecha. Pero es m\u00e1s dif\u00edcil concretar la respuesta diciendo: Ser creyente es vivir como\u2026, es ser como\u2026, es comportarse\u2026 La misma organizaci\u00f3n de la catequesis dentro de la comunidad parroquial no permite una visi\u00f3n global de la comunidad cristiana ni de sus miembros. Salvo los ni\u00f1os y adolescentes cuyos padres est\u00e9n directamente implicados en actividades parroquiales, los dem\u00e1s tendr\u00e1n una visi\u00f3n parcial de la comunidad cristiana. \u00c9sta a lo mejor no es m\u00e1s que unos locales, un tiempo de catequesis con un catequista y, para algunos, la reuni\u00f3n semanal de la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica. El elemento comunitario del ser creyente no es pr\u00e1cticamente perceptible. De ah\u00ed a decir que &#8220;yo creo y me las entiendo a solas con Dios&#8221; no hay nada m\u00e1s que un peque\u00f1o paso. Hablando con responsables de comunidades cristianas y de catequesis parroquiales salen expresiones como: &#8220;Ya no sabemos qu\u00e9 hacer&#8221;. &#8220;\u00a1Mira que hemos intentado cosas y la gente no responde a nada!&#8221;. Existe como un cierto &#8220;desconcierto&#8221; o desaz\u00f3n porque no se logra dar con la f\u00f3rmula que atraiga y cree la comunidad cristiana que se desea. A veces hay que mantener un estilo de vida cristiana que es v\u00e1lido para determinadas personas, pero que no es significativo para edades m\u00e1s j\u00f3venes o para determinadas mentalidades. Algunos pastores &#8220;viven cierto desconcierto&#8221; porque tienen que hacer aquello de lo que no est\u00e1n muy convencidos, y sin embargo no logran cuajar propuestas innovadoras de la acci\u00f3n pastoral. Parece que no ha llegado la hora de conjugar simult\u00e1neamente un abanico plural de ofertas en el seno de la misma comunicad cristiana. Hay que reconocer que hay confusi\u00f3n y preocupaci\u00f3n por el modelo de comunidad visible que se ofrece. Otros se sienten &#8216;escandalizados&#8217; ante algunos modelos de comunidad que parecen muy vivos, cargados de una fuerte clericalizaci\u00f3n e imposici\u00f3n de formas externas, al menos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos elementos que interrogan Elegimos tres elementos de interrogaci\u00f3n que para nosotros engloban una amplia variedad de casu\u00edstica. 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