{"id":2050,"date":"2022-01-22T15:03:02","date_gmt":"2022-01-22T18:03:02","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2050"},"modified":"2022-01-22T15:03:07","modified_gmt":"2022-01-22T18:03:07","slug":"hacia-un-nuevo-modelo-de-catequesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/hacia-un-nuevo-modelo-de-catequesis\/","title":{"rendered":"Hacia un nuevo modelo de catequesis"},"content":{"rendered":"\n<p>Hacia un nuevo modelo de catequesis E. Alberich se pregunta: \u00bfExiste un futuro para la catequesis? Son las mismas preguntas que se hacen los catequistas de base, pero que recogen los estudiosos para reflexionarlas con rigor. Si es cierto que no tenemos respuestas, s\u00ed tenemos indicios que marcan la direcci\u00f3n de estudio que las iglesias llevan actualmente. Lo resumo as\u00ed: \u221a Previo a la catequesis La catequesis tiene que estar enmarcada dentro de lo que en la mejor tradici\u00f3n eclesial ha sido el proceso de evangelizaci\u00f3n (DGC 47): anuncio del Evangelio y llamada a la conversi\u00f3n, catecumenado e iniciaci\u00f3n cristiana, formaci\u00f3n de la comunidad. La catequesis demanda una etapa previa a ella. Esta novedad es la que m\u00e1s esfuerzos nos pide porque no tenemos referencias cercanas de c\u00f3mo organizarla y qu\u00e9 contenidos y m\u00e9todos darla, sobre todo con ni\u00f1os y adolescentes. Con adultos existen m\u00e1s tentativas que poco a poco se van convirtiendo en experiencias en las que apoyarse. Son necesarios nuevos espacios donde la gente pueda hacerse preguntas que le lleven a la b\u00fasqueda de Dios, a despertar el sentido religioso, a revitalizar la sensibilidad por la b\u00fasqueda de la verdad o afrontar, con serena lucidez, la sospecha de una huella de presencia de Dios en el mundo y en s\u00ed mismos. Igualmente son convenientes iniciativas que susciten la pregunta religiosa desde lo no estrictamente religioso: pueden ser culturales, art\u00edsticas, de relaci\u00f3n personal. Ofrecer tiempos largos en los que la persona tenga la posibilidad de abrirse a experiencias cristinas evocadoras de una posibilidad de vivir en cristiano, de tomar decisiones para seguir a Jes\u00fas. As\u00ed celebraciones de fechas, acontecimientos vitales pueden ser pie para caminar hacia una decisi\u00f3n por Jes\u00fas. Habr\u00e1 que combinar el acompa\u00f1amiento que tenemos generalizado en grupos, muchos de \u00e9stos demasiado homog\u00e9neos, con otros modos m\u00e1s personalizados, grupos m\u00e1s peque\u00f1os y plurales\u2026 La convocatoria para iniciar un proceso tiene que pensar no solo por anuncio tradicional en la parroquia, sino por lo ocasional (un d\u00eda pas\u00e9 por all\u00ed, un acontecimiento vital, un papel que hab\u00eda que pedir\u2026) Todo esto implica necesariamente la figura de una persona que no es el t\u00edpico catequista que conocemos. Hay que pensar en creyentes preparados que sepan estar al lado de quienes no saben lo que quieren, no saben lo que buscan\u2026 pero un d\u00eda descubren una inquietud, o un vac\u00edo o \u00abuna nostalgia\u00bb de algo o de Alguien y se ponen en camino. \u221a La catequesis En el horizonte, aparece con claridad una catequesis que no tenga como meta ni como referentes de estructuraci\u00f3n los sacramentos, sino la adhesi\u00f3n a Jes\u00fas, el Hijo de Dios. La experiencia cristiana no es reductible a una sola dimensi\u00f3n por muy importante que \u00e9sta sea. Hay que saber distinguir bien entre ense\u00f1anza y aprendizaje. La ense\u00f1anza privilegia el saber, la memoria, los conocimientos. El aprendizaje, junto al saber, a\u00f1ade un elemento, el cambio que la persona va efectuando, las capacidades que va desarrollando para vivir lo que aprende. La iniciaci\u00f3n cristiana privilegia el aprendizaje, pone el acento en la transformaci\u00f3n de la persona: su cuerpo, su coraz\u00f3n, su esp\u00edritu, su inteligencia\u2026 Una catequesis que se separe del modelo escolar que \u00abclasifica\u00bb por edades y encasilla desde los tres a\u00f1os hasta la universidad por ciclos\u2026 Se pasa adelante porque se cumplen a\u00f1os, no tanto porque se haya madurado una manera de vivir. La fe se parece m\u00e1s a la experiencia de vida que se hace en familia, donde tiene su sitio tanto el ni\u00f1o como al abuelo. Lo que determina la catequesis no es ni los a\u00f1os ni el nivel escolar, sino el deseo de ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas, de conocerlo y seguirlo. Restablecimiento de los diversos pasos o momentos del tiempo de la catequesis de acuerdo con la sana tradici\u00f3n del catecumenado: inscripci\u00f3n, entregas, escrutinios\u2026 La catequesis camina cada vez m\u00e1s hacia una celebraci\u00f3n conjunta de los sacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana: Bautismo, Confirmaci\u00f3n, Eucarist\u00eda. No parece que tenga sentido hechos como los que hoy presenciamos: que se celebre el Bautismo casi sin relieve unos d\u00edas antes de la Eucarist\u00eda y a \u00e9sta se le d\u00e9 un trato desmesurado separado de la celebraci\u00f3n bautismal. La experiencia cristiana exige el encuentro y el \u00abroce\u00bb con creyentes que hayan personalizado la fe hasta vertebrarla en toda su vida. Es aqu\u00ed donde la figura del catequista adquiere unos criterios diferentes a los que hoy utilizamos para convocar a los catequistas. Catequista es el que \u00abhace resonar la fe\u00bb en el otro; el catequista tiene algo de profeta que anuncia la verdad que vive y que el Esp\u00edritu ha puesto en \u00e9l. \u221a Despu\u00e9s de la catequesis Cada vez tendremos que cuidar m\u00e1s que despu\u00e9s de la catequesis no sigue el vac\u00edo. En una catequesis calcada en el sistema escolar, una vez terminada la escuela uno ya llevaba encima todo aquello que necesitaba para la vida. La misma universidad se ha dado cuenta de que esto no es verdad y ha creado la formaci\u00f3n \u00abpost-grado\u00bb (cursos de capacitaci\u00f3n, pr\u00e1cticas, master\u2026). La comunidad cristiana tiene en su pasado una rica formaci\u00f3n de los miembros de la comunidad que deber\u00e1 potenciar. Despu\u00e9s de la iniciaci\u00f3n cristiana es preciso seguir ofreciendo a los miembros de la comunidad una formaci\u00f3n permanente \u00abpara madurar constantemente su fe a lo largo de toda la vida\u00bb (DGC51). Cobra relevancia la funci\u00f3n lit\u00fargica, el estudio de la teolog\u00eda, la reflexi\u00f3n sobre los grandes problemas de la Humanidad\u2026 Una palabra de final Una vez pregunt\u00e9 en clase de \u00abActualizaci\u00f3n Teol\u00f3gica\u00bb a un misionero que pasaba un a\u00f1o de reciclaje despu\u00e9s de 34 a\u00f1os de misi\u00f3n en \u00c1frica, cu\u00e1l era el resumen al que \u00e9l llegaba de su acci\u00f3n pastoral y misionera en una Iglesia minoritaria, circundada por religiones ancestrales y por el Islam. Lo pens\u00f3 un poco y dijo: \u00abEstar y escuchar\u00bb. El grupo se qued\u00f3 en silencio. Todos sentimos que all\u00ed se hab\u00eda dicho algo no esperado, inmensamente sencillo e inmensamente profundo. En dos palabras se hab\u00eda resumido todo un tratado de pastoral. Dos palabras que son dos misterios: Encamaci\u00f3n-Cristolog\u00eda y el misterio de la Iglesia en el mundo. Redescubrir la acci\u00f3n catequ\u00e9tica hoy nos lleva a \u00abEstar y Escuchar\u00bb, a ahondar en Cristo y a ahondar en la Iglesia. \u00c9stas son las fuentes que nos dar\u00e1n el agua que necesitamos. <\/p>\n\n\n\n<p>ALVARO GINEL<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacia un nuevo modelo de catequesis E. Alberich se pregunta: \u00bfExiste un futuro para la catequesis? Son las mismas preguntas que se hacen los catequistas de base, pero que recogen los estudiosos para reflexionarlas con rigor. 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