{"id":2058,"date":"2022-01-22T15:08:23","date_gmt":"2022-01-22T18:08:23","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2058"},"modified":"2022-01-22T15:08:32","modified_gmt":"2022-01-22T18:08:32","slug":"para-una-nueva-catequesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/para-una-nueva-catequesis\/","title":{"rendered":"Para una nueva catequesis"},"content":{"rendered":"\n<p>Esta secci\u00f3n ha mostrado durante el presente curso las dificultades de la catequesis tradicional hoy en la comunidad cristiana y ha insistido en la necesidad de una etapa previa a la catequesis. No se trata de sanear la catequesis a\u00f1adiendo un a\u00f1o m\u00e1s, sino de hacer algo diferente previo a la catequesis propiamente dicha. De hecho, muchos catequistas se ven obligados a hacerlo en la pr\u00e1ctica. El inconveniente de esta praxis es que lo hacen \u00abcon mala conciencia\u00bb (\u00a1valga la expresi\u00f3n!). Ellos saben que tienen que \u00abdar un programa&#8221; y se ven en contradicci\u00f3n entre lo que tienen que \u00abdar\u00bb (lo mandado y exigido) y lo que realmente pueden dar. Al final, algunos catequistas sienten una especie de atropello o intranquilidad porque \u00abhan hecho lo que han podido, pero no lo que pensaban que ten\u00edan que hacer\u00bb. Una consecuencia palpable es la prisa (\u00bfsuperficialidad?) con la que se tratan los temas. El consuelo es siempre el. mismo: \u00abhemos hecho lo que hemos podido; que Dios haga el resto porque tambi\u00e9n \u00e9l est\u00e1 interesado en esta tarea\u00bb. La pregunta que surge es muy l\u00f3gica: saber si Dios no nos pedir\u00e1 que no le dejemos tanta tarea a \u00e9l. Nos llam\u00f3 al campo de la catequesis para que fu\u00e9ramos responsables y creativos. Nueva etapa Tenemos que aceptar que hoy estamos ante una nueva etapa de la catequesis. Como en toda etapa de transici\u00f3n, no es posible delimitar las fronteras ni decir de manera clara el futuro. Se va construyendo a medida que vamos analizando el presente y sacando consecuencias. La nueva etapa no es una realidad que nos inventemos \u201cen el papel\u201d, sino una realidad que surge de dos elementos fundamentales: la reflexi\u00f3n sobre la acci\u00f3n catequ\u00e9tica que estamos haciendo y la respuesta que intuimos como posible, comparada y confrontada con la mejor tradici\u00f3n catequ\u00e9tica de la Iglesia. No es tiempo de \u201csacarnos novedades de la manga\u201d. Aqu\u00ed no hay sesiones de magia, s\u00ed mucho deseo de fidelidad a Dios y al sujeto que quiere formar parte de la comunidad eclesial. La pr\u00e1ctica diaria de la catequesis nos dice que hay algo que no funciona. Continuidad, no ruptura No se tata de dar un salto en el vac\u00edo o de no querer saber nada con el pasado. El problema de partida no es un enfrentamiento: pasado contra futuro. El punto de partida est\u00e1 en la responsabilidad de la comunidad cristiana de c\u00f3mo hacer para aceptar en su seno a las nuevas generaciones. Tenemos que hablar de continuidad y no de ruptura, de potenciar y desarrollar elementos que ya est\u00e1n presentes y dejar caer otros que no sirven tanto en las presentes circunstancias. Hay que recordar que a diferencia de otros movimientos catequ\u00e9ticos lo que hoy llama a la puerta no es la implantaci\u00f3n de un modelo de pedagog\u00eda religiosa en sustituci\u00f3n de otro. Es m\u00e1s que todo eso. Se trata de plasmar en la realidad pastoral pr\u00e1ctica una concepci\u00f3n de la catequesis globalmente entendida. El m\u00e9todo es un elemento m\u00e1s y no el m\u00e1s importante. Estamos funcionando, en grandes l\u00edneas, con el esquema de catequesis que fue tomando cuerpo a partir del concilio de Trento. La Iglesia est\u00e1 inmersa en una sociedad y realidad bien diferente a la de entonces. Nuevos focos de inter\u00e9s a) Los adultos Sin abandonar la catequesis de ni\u00f1os y adolescentes, que ha sido el n\u00facleo central de destinatarios hasta ahora en vistas a la recepci\u00f3n de un sacramento, poco a poco se ir\u00e1 abriendo camino la catequesis de adultos; una catequesis no enfocada a la preparaci\u00f3n de los sacramentos. Esto es un cambio muy fuerte y radical en la mentalidad eclesial. Es cierto que muchos documentos hace tiempo insist\u00edan ya en este aspecto, pero no entend\u00edamos su alcance. As\u00ed, en 1983, el documento \u201cLa Catequesis de la comunidad\u201d dec\u00eda: \u201cLos sacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana se sit\u00faan, pues, como elementos esenciales, interiores dentro de un proceso formativo en el que intervienen acciones educativas diversas, m\u00e1s que como meta final del mismo\u201d (CC 104). b) El cambio de sitio de la catequesis Con esta expresi\u00f3n me refiero a que el sitio de la catequesis que tenemos \u201cinteriorizado\u201d actualmente de manera generalizada es una acci\u00f3n pastoral previa a un sacramento. El nuevo sitio de la catequesis no tiene por qu\u00e9 ser \u00e9se. M\u00e1s bien la catequesis la tendremos que colocar de manera habitual no como un momento concreto sino como una realidad que reviene a lo largo de toda la vida. \u201cCada etapa de la vida est\u00e1 expuesta al desaf\u00edo de la descristianizaci\u00f3n\u201d (DGC 171). En esta dial\u00e9ctica de la vida, la finalidad de la catequesis es hacer \u201cmadurar la conversi\u00f3n inicial hasta hacer de ella una viva, expl\u00edcita y operativa confesi\u00f3n de fe\u201d {DGC 82) sobretodo en los pasos y acontecimientos m\u00e1s significativos del desarrollo de la persona. El cambio de sitio consistir\u00e1 en concebir a la catequesis no como la puerta para llegar a un sacramento, sino como una acci\u00f3n eclesial por la cual el creyente, a lo largo de toda su vida, pueda madurar y profundizar la respuesta y conversi\u00f3n a Dios y al Evangelio de Jes\u00fas. c) Ruptura de la catequesis por edades Asistimos en estos momentos a formas de catequesis en las que los adultos adquieren un protagonismo especial: la llamada catequesis familiar. Se potencian a la vez los nuevos destinatarios y una forma nueva de hacer. Desaparece as\u00ed la organizaci\u00f3n de la catequesis casi exclusivamente por edades. Se inicia un tipo de catequesis m\u00e1s global; es lo que muchos llaman la catequesis intergeneracional. Es decir, un acto catequ\u00e9tico en el que est\u00e9n m\u00e1s mezcladas las generaciones, como lo est\u00e1n en la familia. Hemos acentuado excesivamente en la catequesis el elemento edad. La edad nos val\u00eda para hacer convocatorias y grupos. Pero con esa divisi\u00f3n los adolescentes, j\u00f3venes y ni\u00f1os estaban privados de la experiencia cristiana de los adultos. Al apuntar este nuevo horizonte no se quiere decir que no sean necesarios encuentros y reuniones espec\u00edficas por edades, sino que estos tienen que ser combinados con encuentros y celebraciones conjuntas intergeneracionales. Todo un mundo por explorar. d) La naturaleza misma de la catequesis La actividad catequ\u00e9tica que hoy funciona responde a una manera de definir y entender la catequesis. En una s\u00edntesis r\u00e1pida, hay dos caminos o dos acentuaciones que est\u00e1n funcionando entre nosotros: * La catequesis que acent\u00faa lo que hay que saber y el saber hacer para llegar a ser buenos cristianos. Es la catequesis que tenemos \u201cconcentrada\u201den los \u201cm\u00e9todos de catequesis\u201d que se ponen (e imponen) para la acci\u00f3n catequetlca. Hay que reconocer su validez y su eficacia durante muchos siglos. Esta catequesis tiene como positivo: los res\u00famenes, formulaciones, s\u00edntesis de lo esencial de la vida cristiana tanto desde el punto de vista de los conocimientos como de la oraci\u00f3n, celebraci\u00f3n y de los comportamientos. \u201cSaber\u201d la fe y \u201csaber lo que hay que hacer\u201d siempre ser\u00e1 una exigencia innegable de la catequesis. Sin saber formular la fe y sus exigencias podremos dudar de que haya existido una buena catequesis, Pero esto es lo que hoy funciona, pero \u201cno marcha\u201d, no da los resultados que pretend\u00edamos * La catequesis que acent\u00faa la iniciaci\u00f3n. La palabra iniciaci\u00f3n se usa mucho y no se entiende de igual manera por todos. No es una palabra m\u00e1s que se a\u00f1ade a la palabra catequesis. Se trata de una palabra que determina una manera de hacer catequesis avalada por la tradici\u00f3n de la iglesia. Para entender mejor y de manera anal\u00f3gica lo que se quiere decir pongo un ejemplo: el taller de un artesano. El maestro artesano es portador de una sabidur\u00eda que ha aprendido con la pr\u00e1ctica, personalizando lo recibido de otros y aportando la propia reflexi\u00f3n y originalidad a lo recibido, de manera que se puede hablar de que \u201ctiene sus trucos\u201d, \u201csus propias recetas secretas\u201d. El maestro artesano pone a disposici\u00f3n del aprendiz que llega a \u00e9l, poco a poco, todo ese saber. Lo hace dosificando las \u201centregas\u201d del saber que \u00e9l posee, transfiriendo informaci\u00f3n y poniendo al otro ante la dificu1tad de ejercicios en la medida en que el otro madura y supera etapas. Para aprender, el aprendiz tiene que abrir bien lo ojos, seguir los consejos, prepararse con ejercicios sencillos, algunos de ellos hasta le pueden resultar un poco extra\u00f1os o sin sentido, retener nociones y f\u00f3rmulas (\u201c\u00a1No te olvides jam\u00e1s de esto\u201d!). La presencia del maestro es esencial y va disminuyendo en la medida en que el otro progresa adecuadamente; en un momento es posible que no se sepa \u201cqui\u00e9n ense\u00f1a a qui\u00e9n\u201d. Se trata de una presencia cercana y permeable que gu\u00eda, aprueba, corrige, propone, valora, potencia, da consejos oportunos, \u201cdeja caer\u201d sabidur\u00eda cuyo sentido no es inteligible a primera vista, recibe informaci\u00f3n del otro\u2026 Si es cierto que el maestro artesano tiene un itinerario (qu\u00e9 es primero, qu\u00e9 es lo f\u00e1cil, qu\u00e9 es lo elemental para construir despu\u00e9s un buen edificio\u2026), tambi\u00e9n es verdad que \u201csobre la marcha\u201d aparecen cosas y elementos que se saltan todo el programa. La formaci\u00f3n inici\u00e1tica no se puede describir sin m\u00e1s con una l\u00ednea recta. Es mejor representarla por una l\u00ednea espiral. El maestro da respuesta a lo que acontece sin esperar a ma\u00f1ana, aunque habr\u00e1 cosas que se hacen hoy y se entender\u00e1n ma\u00f1ana. La catequesis de iniciaci\u00f3n tiene que \u201cinspirarse en lo que desde siempre se ha entendido por iniciaci\u00f3n\u201d y que quedad escrito m\u00e1s arriba. Lo resumimos de manera m\u00e1s conceptual: * La Iniciaci\u00f3n es un proceso de formaci\u00f3n que a\u00fana a la vez la autonom\u00eda personal y la socializaci\u00f3n del individuo. * La iniciaci\u00f3n. hace a la persona m\u00e1s sujeto y m\u00e1s protagonista. * La iniciaci\u00f3n afecta a la persona entera y le abre a una realidad nueva, a una manera nueva de realizar su existencia. * La iniciaci\u00f3n es un proceso que exige la presencia de personas que entienden de aquello en lo que inician y lo viven; personas que introducen en aquello que ellas mismas asumieron. * La iniciaci\u00f3n es un proceso con etapas cuya mejor manera de reflejarlas es la l\u00ednea espiral. e) Los contenidos De ordinario, los temas de catequesis se inspiraban en la identidad del sacramento que se iba a recibir. Un posible camino que se perfila rico en .iniciativas es la fe celebrada en la liturgia. Lo celebrado se puede convertir en referencia para profundizarlo y saber dar raz\u00f3n de ello. La l\u00f3gica de la celebraci\u00f3n no es l\u00f3gica de psicolog\u00eda del conocimiento: qu\u00e9 es capaz de entender una persona seg\u00fan la edad que tiene. Otras formas de organizar los contenidos de la fe est\u00e1n por explorar. Ventana abierta * Se puede hablar de un complejo mistag\u00f3gico. Si la liturgia ofrece a la Palabra de Dios un espacio privilegiado, la hace efectivamente presente, la liturgia es premisa, detonador, terreno de cultivo y meta de la catequesis. La liturgia permite la revelaci\u00f3n del misterio dentro de la celebraci\u00f3n del mismo misterio,,, La inmersi\u00f3n en1a vida de la Iglesia y en su liturgia deber\u00eda ser la mediaci\u00f3n en acto de la revelaci\u00f3n del designio de salvaci\u00f3n de Dios para nuestro hoy. * Para que la liturgia asuma una aut\u00e9ntica fuerza energ\u00e9tica, debe ocurrir que pueda hacerlo ver y gustar. Sin embargo, para muchos cristianos hoy la liturgia es la misa. La sienten como aburrida, sin vitalidad, sopor\u00edfera. Se echan de menos liturgias vivas, vibrantes, que le hablen\u2026 Si la liturgia es lugar que puede favorecer el contacto con el misterio, es fundamental otorgar una grande atenci\u00f3n al arte de celebrarla. La iniciaci\u00f3n al misterio de la fe cristiana a trav\u00e9s de la inmersi\u00f3n en el ba\u00f1o lit\u00fargico pide el tiempo de la misa como acto de lenguaje y el tiempo de la explicaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Denis Villepelet: La catechesi come cammino di iniziazione, en \u201cEvangelizzare\u201d, marzo 2004, 391-393<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta secci\u00f3n ha mostrado durante el presente curso las dificultades de la catequesis tradicional hoy en la comunidad cristiana y ha insistido en la necesidad de una etapa previa a la catequesis. 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