{"id":2074,"date":"2022-01-22T15:20:33","date_gmt":"2022-01-22T18:20:33","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2074"},"modified":"2022-01-22T15:20:43","modified_gmt":"2022-01-22T18:20:43","slug":"a-quien-seguimos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/a-quien-seguimos\/","title":{"rendered":"\u00bfA qui\u00e9n seguimos?"},"content":{"rendered":"\n<p>Disc\u00edpulo es el que aprende, acoge y se deja transformar por la palabra y el esp\u00edritu del maestro. Como todo lo humano, se hace cada d\u00eda en la escucha en el dinamismo de la propia existencia; por eso hablamos de \u201cdiscipulado\u201d. Los cristianos somos disc\u00edpulos de Jesucristo, vocacionados para escuchar su voz e ir configurando nuestra historia seg\u00fan el Evangelio. A esa configuraci\u00f3n existencial llamamos \u201cseguimiento de Jesucristo\u201d. Tienen raz\u00f3n algunos cuando dicen \u201cde Jes\u00fas\u201d, porque as\u00ed se pone de relieve la conducta hist\u00f3rica de aquel jud\u00edo que hace dos mil a\u00f1os vivi\u00f3 en Palestina; pero en la confesi\u00f3n cristiana Jes\u00fas y Cristo van inseparablemente unidos; seg\u00fan nuestra fe, aquel hombre es el Cristo, el Mes\u00edas, la Palabra, el Hijo de Dios. Quiero presentar el tema tal como se ha desarrollado en la teolog\u00eda latinoamericana. No s\u00f3lo de algunos te\u00f3logos muy l\u00facidos, sino en la teolog\u00eda que va siendo discernido y avalada por las Conferencias del Episcopado Latinoamericano. \u201cAnunciar el misterio de la Encarnaci\u00f3n\u201d (Puebla) Cuando a mediados del siglo pasado surgi\u00f3 con fuerza en los pa\u00edses latinoamericanos el clamor de las mayor\u00edas empobrecidas pidiendo liberaci\u00f3n de una miseria inhumana, hubo muchos cristianos que, sensibles a ese clamor, desde su fe se comprometieron con ese movimiento. Pero tampoco faltaron cristianos que vieron en ese compromiso muchos riesgos para la identidad de su fe. Ello implic\u00f3 una tensi\u00f3n dentro de la misma Iglesia. Para discernir la situaci\u00f3n, los te\u00f3logos acudieron a la figura de Jesucristo, destacando la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica de su humanidad. Esta es sin duda una oportunidad para leer de nuevo el dogma cristol\u00f3gico tratando de superar las interpretaciones parciales y la volatilizaci\u00f3n de la integridad humana de Cristo. Seg\u00fan el dogma, toda cristolog\u00eda debe decir que Jes\u00fas es el Cristo, pero la teolog\u00eda latinoamericana recalca que \u201cel Cristo no es otro que Jes\u00fas\u201c.Todo verdadero cristiano debe confesar que Jes\u00fas es Dios, pero la cristolog\u00eda latinoamericana destaca:\u201d lo que es Dios s\u00f3lo lo sabemos desde Jes\u00fas\u201d. Con raz\u00f3n la teolog\u00eda latinoamericana insiste en que la conducta hist\u00f3rica de Jes\u00fas salvaguarda a Cristo de las muchas manipulaciones e interpretaciones falsas de su mesianismo:\u201den Jes\u00fas hist\u00f3rico se encuentra la soluci\u00f3n al dilema de hacer de Cristo una abstracci\u00f3n o de funcionalizarlo inmediatamente\u201d. La observaci\u00f3n es de suma importancia para confesar la encarnaci\u00f3n del verbo en todo su realismo; seg\u00fan Tom\u00e1s de Aquino en ese misterio consiste la singularidad de la religi\u00f3n cristiana. Pasados diez a\u00f1os desde Medell\u00edn y viendo algunas desviaciones doctrinales, la Conferencia de Puebla confiesa la divinidad de Cristo \u201ctal como la profesa la fe de la Iglesia\u201d y declara que \u201cno podemos desfigurar, parcializar o ideologizar la persona de Jesucristo, ya sea convirti\u00e9ndolo en un pol\u00edtico, un l\u00edder, un revolucionario o un simple profeta\u201d. Pero, de hecho, la V Conferencia ratifica la visi\u00f3n y el enfoque hist\u00f3rico de la teolog\u00eda latinoamericana: anuncio del reino de Dios, el programa de las bienaventuranzas, la conflictividad y la tentaci\u00f3n en la vida del Mes\u00edas, su compasi\u00f3n ante los pobres y enfermos, su lucha contra las fuerzas de mal\u201d. \u201cLo que se pretende en Am\u00e9rica Latina. al volver a Jes\u00fas, es que no se pueda presentar a Cristo en connivencia con los \u00eddolos\u201d. Partir de la historia de Jes\u00fas, como metodol\u00f3gicamente recomendable, para evitar las manipulaciones de Cristo y de Dios, es aportaci\u00f3n valiosa de la teolog\u00eda latinoamericana para la buena salud de la fe cristiana y de la cristolog\u00eda. \u201cFidelidad al Esp\u00edritu de Cristo\u201d (Juan Pablo II, en Santo Domingo) Seg\u00fan nuestra fe, Jesucristo es Jes\u00fas de Nazaret, un jud\u00edo que vivi\u00f3 hacia dos mil a\u00f1os, y es el Cristo, el Mes\u00edas, el Hijo de Dios. Y aproxim\u00e1ndonos al espacio interior de Jes\u00fas seg\u00fan los evangelios, nos encontramos tambi\u00e9n con el mismo Dios encarnado en el coraz\u00f3n de nuestra historia. En la conducta hist\u00f3rica de Jes\u00fas aparecen tres rasgos permanentes. Aqu\u00e9l hombre vive en intimidad \u00fanica y singular con Dios a quien experimenta como amor gratuito y benevolente, Padre (Abba); alguien en quien siempre se puede confiar; su mediaci\u00f3n es la vida y con su ayuda venceremos a la muerte. Esa \u00edntima comuni\u00f3n de Jes\u00fas con Dios es la inspiraci\u00f3n religiosa que da sentido a todas sus opciones y compromisos hist\u00f3ricos. Precisamente apoyados en esa intimidad de Jes\u00fas con Dios, los primeros cristianos, iluminados por el Esp\u00edritu, confesaron la divinidad de Jesucristo. Un segundo rasgo en la conducta hist\u00f3rica de Jes\u00fas fue su apasionamiento por la llegada del reino de Dios; un s\u00edmbolo para expresar lo que sucede en las personas y en los pueblos cuando dejan que Dios -amor gratuito-, sea el \u00fanico se\u00f1or en su vida. Leyendo los evangelios, se ve c\u00f3mo el reino motiva y determina la trayectoria de Jes\u00fas hasta su martirio; comienza su predicaci\u00f3n anunciando la llegada del reino, ese apasionamiento da sentido a toda su existencia -es c\u00e9libe por el reino de Dios- y con la esperanza de que el reino llegue, Jes\u00fas acepta libremente y por amor la muerte cruenta e injusta. Una tercera caracter\u00edstica en la conducta hist\u00f3rica de Jes\u00fas fue su debilidad por los d\u00e9biles e indefensos; no soportaba la marginaci\u00f3n de los pobres y de los religiosamente mal vistos, la exclusi\u00f3n de los enfermos, el rechazo social de los leprosos. Por eso cur\u00f3 a enfermos; contra todas las leyes de purificaci\u00f3n, se acerc\u00f3 y cur\u00f3 a los leprosos, aceptando que le declarasen impuro; se sent\u00f3 a comer con los pobres y pecadores provocando esc\u00e1ndalo en los piadosos intolerantes. Estos tres rasgos van inseparablemente unidos y no pueden faltar en la identidad cristiana o seguimiento de Jes\u00fas. Cuando se cree tener experiencia de Dios, pero no hay apasionamiento por la llegada del reino y la fraternidad entre los seres humanos y no brota la compasi\u00f3n eficaz ante los excluidos, no hay encuentro con el Dios verdadero tal como se revel\u00f3 en la conducta hist\u00f3rica de Jes\u00fas; porque en \u00c9l estaba Dios, pas\u00f3 por el mundo haciendo bien, curando a los enfermos y liberando a los oprimidos por las fuerzas del mal; Jesucristo es humanizaci\u00f3n de Dios mismo, su inspiraci\u00f3n y la fuente de toda su actividad fue religiosa. Por eso Juan Pablo II, hablando a los obispos en Puebla, reacciona contra lecturas o interpretaciones \u201cen que se silencia la divinidad de Cristo, o se incurre de hecho en formas de interpretaci\u00f3n re\u00f1idas con la fe de la Iglesia; Cristo ser\u00eda solamente un profeta, un anunciador del reino y del amor de Dios, pero no el verdadero Hijo de Dios, ni ser\u00eda por tanto el centro y el objeto del mismo mensaje evang\u00e9lico\u201d. La gran novedad de la encarnaci\u00f3n es que Dios se autocomunica personalmente, se humaniza, asumiendo nuestra condici\u00f3n y corriendo nuestra misma aventura, bien podemos afirmar que \u201cen la encarnaci\u00f3n el Hijo de Dios, en cierto modo se ha unido a todo hombre\u201d\u201c. <\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Espejo OP Extractos de la nota publicada en la revista &#8220;medell\u00edn: teologia y pastoral para am\u00e9rica latina&#8221; n\u00ba 125 \/ marzo de 2006.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Disc\u00edpulo es el que aprende, acoge y se deja transformar por la palabra y el esp\u00edritu del maestro. Como todo lo humano, se hace cada d\u00eda en la escucha en el dinamismo de la propia existencia; por eso hablamos de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-2074","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-aula-abierta"],"gutentor_comment":0,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2074"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2075,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2074\/revisions\/2075"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}