{"id":2078,"date":"2022-01-22T15:23:23","date_gmt":"2022-01-22T18:23:23","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2078"},"modified":"2022-01-22T15:23:27","modified_gmt":"2022-01-22T18:23:27","slug":"primero-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/primero-la-realidad\/","title":{"rendered":"Primero, la realidad"},"content":{"rendered":"\n<p>La 5\u00aa Conferencia del Episcopado de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, es convocada para abril-mayo de 2007 en Aparecida (Brasil). Su Documento de Participaci\u00f3n tiene como finalidad animar y orientar la participaci\u00f3n de las comunidades eclesiales en la preparaci\u00f3n de esta 5\u00aa Conferencia, cuyo tema central es el discipulado y la misi\u00f3n. A partir de la visi\u00f3n de conjunto de sus contenidos, veremos cu\u00e1l es su propuesta de fondo y su enfoque, su visi\u00f3n de mundo, de ser humano, de Iglesia; en resumen, cu\u00e1l es su teolog\u00eda subyacente. El Documento de Participaci\u00f3n presenta y ordena su contenido en cinco cap\u00edtulos que conforman un todo, a partir de ciertas opciones teol\u00f3gicas previas con respecto al mundo, al ser humano, a la Iglesia y a la concepci\u00f3n de Dios, en especial a la cristolog\u00eda. Veamos: 1. El humano anhela la felicidad. 2. La Iglesia en Am\u00e9rica Latina y el Caribe es fruto de la acogida de Jesucristo, que responde a este anhelo. 3. El encuentro con Jesucristo lleva a ser disc\u00edpulo y misionero. 4. La misi\u00f3n, hoy, se desarrolla en un mundo en transformaci\u00f3n (en dolores de parto). 5. Para &#8216;que en \u00c9l nuestros pueblos tengan vida\u2019, la Iglesia propone una \u2018Gran Misi\u00f3n Continental\u2019. La l\u00f3gica del Documento parece ser esta: primero, y hoy m\u00e1s que nunca, dada la anemia espiritual de nuestro tiempo, hay gran hambre de sentido, de lo que la &#8216;irrupci\u00f3n de lo religioso&#8217; es una confirmaci\u00f3n incontestable. El sentido est\u00e1 estrechamente ligado a la cuesti\u00f3n de la felicidad, que en el seno de la modernidad, en gran medida, se traduce en el consumismo, prestigio y hedonismo (cap\u00edtulo I). En el segundo cap\u00edtulo, la Iglesia en Am\u00e9rica Latina y el Caribe tiene la respuesta a esta b\u00fasqueda de felicidad, recibida hace quinientos a\u00f1os, aunque en medio de contradicciones, que es Jesucristo y su Evangelio. El &#8216;substrato cat\u00f3lico&#8217; de nuestra cultura asegura ese encuentro con Jesucristo, propiciado por tantos misioneros heroicos (cap\u00edtulo II). En el tercero vemos que, al igual que ayer, hoy es necesario tomar conciencia de que el encuentro con Jesucristo lleva a ser disc\u00edpulo y misionero, o sea, desde la experiencia personal y comunitaria con el Cristo vivo, el encuentro lleva a convertirse en un misionero empe\u00f1ado en que todos tengan esa misma experiencia, capaz de dar la felicidad (cap\u00edtulo III). En nuestro continente, esa misi\u00f3n se desarrolla en un mundo marcado por transformaciones profundas: por un lado, por la globalizaci\u00f3n excluyente, que engendra excluidos; y, por otro, por el pluralismo, que engendra relativismo moral, principalmente en el orden de los valores morales (cap\u00edtulo IV). Esas transformaciones, en gran medida, contradicen los ideales del Evangelio y apartan (hacen irse) a los fieles de la Iglesia. Por eso, es urgente que se convoque a todos los cat\u00f3licos para una &#8216;Gran Misi\u00f3n Continental&#8217;, a fin de que nuestros pueblos tengan vida en Jesucristo (cap\u00edtulo V). Como se puede constatar, la l\u00f3gica de la argumentaci\u00f3n es esta: se parte de la sed de sentido; se va a Jesucristo, que es la respuesta de la cual la Iglesia es depositaria; de la experiencia de Jesucristo en la Iglesia, nace el discipulado y la misi\u00f3n; misi\u00f3n a ser llevada a cabo en un mundo en gran medida hostil a la Iglesia, por medio de una gran misi\u00f3n continental. Es un procedimiento deductivo en la medida en que la realidad solo aparece en el cap\u00edtulo cuarto, y aparece como punto de llegada de la misi\u00f3n, no como su punto de partida. Al parecer, el punto de partida es el ser humano sediento de felicidad, que hallamos en el primer cap\u00edtulo. Sin embargo, en el grado que ese ser humano no tiene rostro concreto, pues es tomado como categor\u00eda universal, el verdadero punto de partida es la &#8216;b\u00fasqueda de felicidad&#8217;. Pero, \u00bfno ser\u00eda la felicidad algo concreto? S\u00ed, si los anhelos tuvieran una referencia concreta, no obstante son concebidos tambi\u00e9n de manera gen\u00e9rica, caracterizados como hambre del amor y justicia, de libertad y verdad, sed de contemplaci\u00f3n, de belleza y paz, ambici\u00f3n de plenitud humana, ansia por el hogar y la fraternidad. Desde all\u00ed es visto Jesucristo en cuanto respuesta a este anhelo, y la propia Iglesia en su ser y misi\u00f3n. \u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 la Iglesia? Ella aparece en el segundo cap\u00edtulo, por consiguiente antes de la realidad social, que es presentada en el cuarto. Esto lleva, por un lado, a ver al mundo desde la Iglesia, priv\u00e1ndolo de su autonom\u00eda y especificidad propias, objeto de las ciencias sociales; y, por otro, pone a la Iglesia fuera del mundo, o mejor dicho, sobre \u00e9l y no dentro de \u00e9l y formando parte de \u00e9l, como lo hace el Concilio Vaticano II (GS 40). Jesucristo, en tanto respuesta, se encuentra antes de la pregunta por la realidad, expuesta en el cap\u00edtulo cuarto. Y es que, independientemente de la realidad, la respuesta del disc\u00edpulo consiste en ser misionero, esto es, salir de la Iglesia para traer a las personas hacia adentro, ya que Cristo es la respuesta. Solo que, como veremos, se trata a su vez de un Cristo sin Jes\u00fas, en la medida en que su respuesta consiste en una &#8216;plenitud de vida&#8217; meta-hist\u00f3rica, la felicidad de las personas de la Trinidad (n. 3). El enfoque metodol\u00f3gico y su incidencia en la comprensi\u00f3n de los contenidos Esta postura metodol\u00f3gica, evidentemente, incide sobre los contenidos. El m\u00e9todo deductivo que atraviesa todo el Documento transmite una visi\u00f3n esencialista de la verdad, sobre la cual la historia no tiene incidencia. Se trata de una verdad que no pasa por la verificaci\u00f3n, es decir, por su comprobaci\u00f3n hist\u00f3rica. Como la Iglesia ya la posee, la revelaci\u00f3n es m\u00e1s un \u2018dep\u00f3sito\u2019 a ser guardado y comunicado, que un misterio a ser continuamente profundizado. Es necesario no perder de vista que no es la Iglesia la que posee la Verdad, es la Verdad la que la posee y supera de manera infinita. De lo contrario, la misi\u00f3n consistir\u00eda b\u00e1sicamente en anunciar un kerigma ya comprendido, en lo que casi ayuda m\u00e1s el catecismo que la Biblia, pues esta, fuera de la instancia del magisterio, est\u00e1 a merced de las subjetividades y sus m\u00faltiples verdades. Desde esta perspectiva misionera, hay un movimiento ad extra, pero en vista de uno ad intra, un movimiento centr\u00edpeto, propio de la mentalidad de cristiandad, en lugar de centr\u00edfugo, que supera el eclesiocentrismo. Siguiendo el m\u00e9todo de la racionalidad moderna, cuya recepci\u00f3n el Concilio Vaticano II apunta tambi\u00e9n al interior de la teolog\u00eda, en lugar de este procedimiento deductivo, siguiendo un camino inductivo el orden de los cap\u00edtulos ser\u00eda: partir de la realidad social y desde ah\u00ed, ver asimismo la realidad antropol\u00f3gica y de la Iglesia; ir a la revelaci\u00f3n cargados de preguntas por la realidad, de modo que la Palabra de Dios \u2018sea salvaci\u00f3n para nosotros hoy\u2019 como afirma la Dei Verbum; encontrarse con Jes\u00fas de Nazaret, plenitud de la Revelaci\u00f3n y primicia del Reino de Dios, en tanto es el Cristo Resucitado; y, finalmente, ponerse en actitud de servicio y di\u00e1logo con todas las personas de buena voluntad, mediante una acci\u00f3n evangelizadora que contribuya a la edificaci\u00f3n del Reino de Dios, que en su dimensi\u00f3n hist\u00f3rica, se representa en una nueva sociedad en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. <\/p>\n\n\n\n<p>Agenor Brighenti<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La 5\u00aa Conferencia del Episcopado de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, es convocada para abril-mayo de 2007 en Aparecida (Brasil). 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