{"id":2104,"date":"2022-01-22T15:55:56","date_gmt":"2022-01-22T18:55:56","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2104"},"modified":"2022-01-22T15:56:01","modified_gmt":"2022-01-22T18:56:01","slug":"hacia-una-utopia-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/hacia-una-utopia-posible\/","title":{"rendered":"Hacia una utop\u00eda posible&#8230;"},"content":{"rendered":"\n<p>La iniciaci\u00f3n cristiana en la posmodernidad La crisis de la civilizaci\u00f3n, hunde sus ra\u00edces en la pretendida &#8220;muerte de Dios&#8221; que, a trav\u00e9s de una insensata cerraz\u00f3n a lo trascendente &#8211; religioso, ha llevado al hombre al estado actual de soledad y destrucci\u00f3n. Esta crisis religiosa puede ser interpretada, no s\u00f3lo como manifestaci\u00f3n, sino tal vez como causa y consecuencia de una crisis m\u00e1s amplia y asombrosamente prolongada. En este marco global, vamos a intentar centrarnos en el tema de la iniciaci\u00f3n cristiana. Ella es, justamente, un indicador de la crisis de la transmisi\u00f3n de la fe. &#8220;Se puede realizar una constataci\u00f3n preocupante: en muchos lugares la Catequesis de iniciaci\u00f3n, en realidad, no &#8216;inicia&#8217; sino que, parad\u00f3jicamente, &#8216;concluye&#8217;. Es el fracaso del proceso tradicional de iniciaci\u00f3n cristiana\u2026 He aqu\u00ed la paradoja y el fracaso: el proceso de &#8216;iniciaci\u00f3n&#8217; llega a ser para muchos un proceso de &#8216;conclusi\u00f3n&#8217; de la vida cristiana.&#8221; (Emilio Alberich Sotomayor, SDB &#8220;Catequesis evangelizadora&#8221;. Ed. ABYA \u2013 YALA. Quito. Ecuador) La propuesta es, entonces, traducir el fracaso y la paradoja en una utop\u00eda posible\u2026 As\u00ed concebida, ella supone un estado ideal, una meta que se va haciendo cada vez m\u00e1s cercana. Es aquello trascendente hacia lo cual es posible encaminarse a trav\u00e9s de la acci\u00f3n. Las utop\u00edas son los grandes ideales que dan sentido de fe a todo lo que hacemos . Intentaremos plantear ahora algunas condiciones para que la utop\u00eda sea posible. Obviamente, no podemos recrear aquellos modelos de familia que realizaban este proceso, como derecho y deber naturalmente asumidos. Uno de los dramas del hombre de hoy es su falta de ligaz\u00f3n a la realidad. No tiene d\u00f3nde apoyarse\u2026 S\u00f3lo el caos y el abismo parecen abrazarlo. En esta situaci\u00f3n de absoluta soledad y falta de consistencia, necesita desesperadamente situarse, asirse, reencontrarse, trascender de \u00e9l mismo para ir al encuentro de los otros y del Otro. S\u00f3lo en las comunidades gestadas en torno al amor, la amistad y la fe es posible descubrir, elegir y encarnar los valores que motivan y dan sentido a la vida, destruyendo el caos y el abismo del sinsentido. La identidad y la misi\u00f3n de las diversas comunidades determinan los valores que en ellas circulan, posibilitando verdaderos itinerarios educativos a trav\u00e9s de los cuales las personas hacen suyos esos valores, configurando sus personalidades hacia opciones que perfeccionan la naturaleza humana. Las familias que asisten a la Catequesis Familiar en nuestras comunidades \u00bfya han sido iniciadas en la fe? \u00bfO deben hacerlo a lo largo del Itinerario de Catequesis Familiar? A esta altura de nuestra reflexi\u00f3n es oportuno preguntarnos cu\u00e1les son y d\u00f3nde est\u00e1n aquellas comunidades cristianas en las cuales se viven hoy los valores y las opciones que subyacen a un aut\u00e9ntico proceso de iniciaci\u00f3n cristiana. \u00bfD\u00f3nde es posible hoy encontrar comunidades cristianas fieles a su identidad, capaces de constituir el espacio adecuado para un verdadero proceso de iniciaci\u00f3n cristiana que no est\u00e9 condenado al fracaso o a la paradoja de cerrar, obstaculizar o finalizar la vida de fe de sus miembros? Para esto ser\u00e1 preciso\u2026 &#8211; El surgimiento de nuevas formas de comunidad, peque\u00f1as, de talla humana. Para hacer en la Iglesia la experiencia mistag\u00f3gica de la presencia de Jes\u00fas en medio de todos y para hacer que ella sea una aut\u00e9ntica fraternidad, donde la igualdad y la com\u00fan dignidad de todos los miembros (LG 32) supere la distinci\u00f3n de cargos y ministerios. De este modo, prevalecer\u00e1 el acontecimiento y la convocatoria por medio de la fe y el aspecto institucional no sofocar\u00e1 ni da\u00f1ar\u00e1 el despliegue aut\u00e9ntico de la comuni\u00f3n y de la misi\u00f3n. \u00b7 Una espiritualidad de comuni\u00f3n, gestada y fecundada en la vida, la Palabra, la fiesta, la oraci\u00f3n y la misi\u00f3n. Fruto del Esp\u00edritu y expresi\u00f3n de la unidad y del amor trinitarios. \u00b7 Aceptar, valorar, educar, promover y evangelizar los nuevos modelos de familia, ayud\u00e1ndolas a sumir lo esencial e indelegable de su misi\u00f3n. Una Iglesia en estado de misi\u00f3n, que no se cierra sobre s\u00ed misma en una pastoral centr\u00edpeta, sacramental y devocional, concibe la Evangelizaci\u00f3n como un proyecto org\u00e1nico, global y unitario que se abre a todos para manifestar, construir y hacer presente el Reino de Dios entre todos los hombres. Por Ana M\u00aa Cincunegui y el equipo del Observatorio Catequ\u00edstico del ISCA Aqu\u00ed puede obtenerse la versi\u00f3n completa de este texto: http:\/\/www.isca.org.ar\/obs008.htm Para comunicarse con las autoras de este trabajo, dirigirse a observatorio@isca.org.ar En recuerdo de Francisco de Vos \u201cFrancisco de Vos fue el padre de la renovaci\u00f3n de la catequesis en la Argentina\u201d, dijo el actual rector del ISCA, el Pbro. Jos\u00e9 Luis Quijano. Francisco (Franz) de Vos naci\u00f3 en B\u00e9lgica en 1931 y falleci\u00f3 en su tierra natal, este domingo de Ramos. Lleg\u00f3 a la Argentina en 1957 y se dedic\u00f3 a animar la nuestra catequesis fundando y dirigiendo el ISCA entre 1963 y 1990, y organizando los primeros Congresos Catequ\u00edsticos Nacionales. De Vos fue una figura central en el movimiento catequ\u00edstico argentino de las \u00faltimas d\u00e9cadas. \u201c\u2026doy gracias a Dios por haberme permitido participar en un tiempo tan movido y tan fecundo como esta segunda mitad del siglo XX. Estuve en lugares claves durante este per\u00edodo. Aport\u00e9 lo m\u00edo, bueno o malo, pero fui tambi\u00e9n testigo de lo que otros elaboraron y aportaron. De alguna manera lo ocurrido en estos 30 a\u00f1os es todav\u00eda presente. Lo he digo para que las pr\u00f3ximas generaciones sepan que no construyen en el aire, que las bases est\u00e1n puestas, y que hay que continuar con el mismo esp\u00edritu\u201d escribi\u00f3 en \u201cCatequesis\u2026 a\u00f1os de historia\u201d, su memoria de la renovaci\u00f3n catequ\u00edstica en la Argentina editada por el ISCA. El ISCA fue una de sus preocupaciones centrales. \u201cHablar del ISCA me llega muy al coraz\u00f3n. Cuando en el marco del 1er Congreso Catequ\u00edstico Nacional, en el seno de la subcomisi\u00f3n de Estudios, se habl\u00f3 de un Instituto Catequ\u00edstico Nacional, yo fui uno de sus m\u00e1s fervorosos partidarios. Lo que m\u00e1s me motiv\u00f3 fue el desarraigo en que ve\u00eda caer a los ex alumnos de los Institutos Catequ\u00edsticos europeos, la dificultad que ten\u00edan de adaptar lo estudiado a la realidad pastoral de su pa\u00eds. Fui incluso bastante reticente para abrir el Instituto a alumnos de pa\u00edses lim\u00edtrofes por las mismas razones. Y esto me ha causado algunos serios disgustos. Cuando los Obispos decidieron la fundaci\u00f3n del ISCA el Hno. On\u00e9simo me propuso para el cargo de Rector. Cargo que acept\u00e9 con una audacia juvenil que hoy no repetir\u00eda. Pero me sent\u00eda apoyado por un grupo de gente dispuesta a ayudarme en todo. Val\u00eda tambi\u00e9n la confianza en el Se\u00f1or propia de tiempos llenos de hermosas promesas. Ocup\u00e9 el cargo hasta el a\u00f1o 1990\u201d. Tambi\u00e9n fue autor de numerosos libros y obras para la reflexi\u00f3n catequ\u00edstica: \u201cLa Biblia del Ni\u00f1o\u201d, \u201cLos desaf\u00edos de la New Age\u201d, \u201cC\u00f3mo leer el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica\u201d, \u201cMetodolog\u00eda Catequ\u00edstica\u201d, \u201cPensar la Catequesis\u201d, \u201cTemas Pr\u00e1cticos para catequistas\u201d, y la ya citada \u201cCatequesis\u2026 a\u00f1os de Historia\u201d. Aquejado por el mal de Parkinson, Francisco de Vos pas\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas en B\u00e9lgica. En esta nota hemos querido reflejar la personalidad de nuestro primer rector en sus propias palabras. Como despedida, valen estas, que son las que cierran sus memorias: \u201cEs hora que obispos, sacerdotes y laicos se sienten juntos a elaborar la catequesis, apreciando lo que cada uno puede aportar. Es hora que se reconozca la catequ\u00e9tica como una ciencia teol\u00f3gica. Quiz\u00e1s ha llegado la hora de elaborar un catecismo b\u00e1sico para todo el pa\u00eds, con la necesaria unidad y con todas las posibilidades de adaptaci\u00f3n a los distintos ambientes. La creatividad tiene que ir encauz\u00e1ndose en los rieles de la misi\u00f3n prof\u00e9tica de la Iglesia, no para coartarla, sino para hacer que d\u00e9 frutos en todo sentido. La Iglesia Argentina como realidad nacional tiene que tener una palabra catequ\u00edstica que unifique la fe de sus habitantes\u201d. (Para la redacci\u00f3n de esta nota se ha utilizado material de sus memorias, editadas por ISCA, adem\u00e1s de la informaci\u00f3n provista por la agencia AICA)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La iniciaci\u00f3n cristiana en la posmodernidad La crisis de la civilizaci\u00f3n, hunde sus ra\u00edces en la pretendida &#8220;muerte de Dios&#8221; que, a trav\u00e9s de una insensata cerraz\u00f3n a lo trascendente &#8211; religioso, ha llevado al hombre al estado actual de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-2104","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-aula-abierta"],"gutentor_comment":0,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2104"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2104\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2105,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2104\/revisions\/2105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}