{"id":2123,"date":"2022-01-22T16:08:43","date_gmt":"2022-01-22T19:08:43","guid":{"rendered":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/?p=2123"},"modified":"2022-01-22T16:08:47","modified_gmt":"2022-01-22T19:08:47","slug":"el-catequista-es-un-maestro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/isca.org.ar\/home\/el-catequista-es-un-maestro\/","title":{"rendered":"El catequista es un maestro"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando comunica la palabra a ese peque\u00f1o grupo, el catequista no es un disertante, un genial investigador que explica su ciencia. No es un catedr\u00e1tico que lee sus apuntes profund\u00edsimos, ni es un especialista que trata de demostrar sus argumentos. El catequista es un maestro, un pedagogo que dedica la mayor parte del tiempo a preparar los corazones con una ambientaci\u00f3n correcta, con una motivaci\u00f3n adecuada; y luego de una breve exposici\u00f3n, procura llevar a los catequizandos a reaccionar ante la palabra expresando lo que han recibido en alguna aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica, personal y comunitaria. Trasmite la palabra con el m\u00e9todo y las actitudes del docente. Por otra parte, el catequista es un docente, pero no al modo de un profesor de teolog\u00eda, que dedica una buena parte sus horas de clase a exponer, y que debe dar prioridad a los contenidos. Si bien la tarea docente de teolog\u00eda puede ser m\u00e1s o menos pedag\u00f3gica, participativa, con una dimensi\u00f3n espiritual y existencial, sin embargo siempre deber\u00e1 explicar contenidos conceptuales con profundidad teol\u00f3gica, deteni\u00e9ndose a exponer los fundamentos y la l\u00f3gica de sus afirmaciones. En el catequista esto no es ciertamente lo principal (aunque en una catequesis de adultos debe estar m\u00e1s presente alg\u00fan desarrollo especulativo). En la catequesis interesa asegurar unos contenidos b\u00e1sicos, pero en cada encuentro catequ\u00edstico -sin excepci\u00f3n- se procura que las personas tengan ante todo un encuentro personal y comunitario con la palabra de Dios que profundice su conversi\u00f3n y las oriente a crecer en la oraci\u00f3n y en un mayor compromiso cristiano. En este proceso tiene gran importancia la metodolog\u00eda, el uso de recursos, din\u00e1micas, motivaciones, aplicaciones, formas de la acci\u00f3n, signos, etc. Se trata de que los contenidos b\u00e1sicos que se pretende trasmitir sean f\u00e1cilmente captados y valorados por los catequizandos. De hecho, cuando se usa el adjetivo &#8220;catequ\u00edstico&#8221;, normalmente queremos decir que es algo f\u00e1cil de comprender, claro y atractivo. Sin embargo, cuando hablamos de un ministerio catequ\u00edstico, todo esto implica tambi\u00e9n un orden y una planificaci\u00f3n, como de hacer cualquier buen &#8220;maestro\u201d buscando un proceso en etapas. Es cierto que una madre tambi\u00e9n es catequista a su manera, y es necesario que as\u00ed sea. Es m\u00e1s, podemos decir que es la primera catequista. Tambi\u00e9n es cierto que en el pueblo de Dios hay muchas formas valiosas de catequesis \u201cpopular\u201c, espont\u00e1neas, no organizadas. Pero cuando hablamos de un \u201cministerio catequ\u00edstico&#8221; pensamos en una catequesis organizada y constante, que implica una continuidad, un orden, una preparaci\u00f3n, una metodolog\u00eda propia y una planificaci\u00f3n propia de quien asume la funci\u00f3n de &#8220;maestro\u201d. Pbro. V\u00edctor Manuel Fern\u00e1ndez Este texto forma parte del folleto \u201cLa identidad espec\u00edfica del catequista\u201d, subsidio tem\u00e1tico N\u00aa 1 de la colecci\u00f3n \u201cHacia el encuentro nacional de catequistas &#8211; ENAC 2005\u201d editado por la Junta Nacional de Catequesis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando comunica la palabra a ese peque\u00f1o grupo, el catequista no es un disertante, un genial investigador que explica su ciencia. 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