El pasado lunes 29 de agosto nos reunimos para hablar de otra imagen de la Iglesia: de la Iglesia como red, donde nadie puede verse como absolutamente independiente. Nuestro Segundo Encuentro de Catequistas “Iglesia y Nuevas Tecnologías”, va a ser una ocasión para reconocernos a nosotros mismos como componentes de un enramado de relaciones en el que nadie está solo. Una mariposa aletea en el Mar de la China. De alguna manera misteriosa, ese aleteo influye en el microclima. Como el microclima del Mar de China es parte de un sistema más complejo, el aleteo de la mariposa se convierte en un factor más, provocador de cambios. Siguiendo este juego de influencia con influencia y de cambio con cambio, podemos decir que el aleteo de la mariposa en el Mar de China termina provocando un tornado en Nueva Cork. Esto es lo que se llama el “Efecto Mariposa”, una metáfora de nuestra interconexión de un mundo diverso y vinculado. En este sentirnos red, las nuevas tecnologías nos sirven de ayuda. Lina Loiudice, amiga de nuestro foro, nos dice que “INTERNET nos abre un horizonte muy amplio, en el cual todos podemos llegar a tocar otros países, y recibir mucha información…… Y así acercarnos a una gran diversidad de catequistas, que como nosotros, buscamos nuevas expectativas para una catequesis mas ubicada en tiempo y espacio, y de esta manera compartir con nuestros hermanos estas nuevas ideas, a pesar de nuestras trabas y miedos…. Creo que esto nuevo que se nos presenta no debemos desaprovecharlo”. Este modelo de red de relaciones eclesiales tiene su fundamento en otro modelo, que es el Trinitario. No creemos en un Dios solitario, sino en una Comunión de Personas donde lo que una hace provoca modificaciones en las otras. En una época tan fuertemente individualista, tan pobre en proyectos colectivos, la tecnología nos puede ayudar a incorporar este nuevo punto de vista de la interacción. A comenzar a vernos implicados, desde nuestra realidad catequística, como parte de una red que todos tramamos y en la que todos somos tramados. Mariano Nicolás Donadío