Nos enseñaste que Dios es una sonrisa, y rezamos el “Padrenuestro de la alegría”.Nos enseñaste a “mirar más el cielo que al patrocinador” y te nos hiciste “Bendición”.
Nos enseñaste el poder de las llaves de “Tito”, pero tus letras nos abrían las puertas del Reino. Te imaginamos entrando al Cielo con tu guitarra al hombro diciéndole a Jesús “Vengo a agradecer” y a Jesús respondiéndote: “Siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu señor (Mt 25,14-30)”
Hoy todos los catequistas te decimos hasta pronto Carlitos. Te nos hiciste melodía y Evangelio y así te quedarás para siempre en nuestros corazones.
Nos unimos en oración por tu Pascua e imploramos el consuelo para tu familia, a la cual nos hiciste amar.Comunidad animadora ISCA.


