Cuando un sosegado silencio todo lo envolvía y la noche se encontraba en la mitad de su carrera, tu Palabra omnipotente, cual implacable guerrero, saltó del cielo desde el trono real” (Sab. 14-15).
Que el Señor de la Vida, en esta Navidad, nos regale la gracia de seguir asumiendo con alegría nuestra vocación de Catequistas, llamados a transmitir su Palabra y a acompañar con misericordia la vida de los hermanos.
Desde el ISCA, les deseamos la paz de esa Noche Santa y el amor que nos trae el Niño Dios.“¡Sí! Es en el silencio donde se realizan las cosas grandes.
No en el bullicio ni en la dispersión de los acontecimientos exteriores, sino en la claridad de la mirada interior, en el gesto callado de la decisión, en el sacrificio y en el vencimiento ocultos.
Es allí cuando el corazón se enciende de amor, se convoca a la voluntad libre a entrar en acción y su seno queda fecundado para la obra divina.” Romano Guardini (Fragmento de “El Señor”)


