¿Cómo es el catequista que estos nuevos tiempos nos están pidiendo? Todos los años, a esta altura, nos hacemos la misma pregunta. Los PREMIOS EMANUEL, que el ISCA viene proponiendo desde hace siete años, son nuestra respuesta a esa pregunta. En las entregas anteriores, estos son los catequistas que hemos premiado: 2007: El catequista fiel, que permanece en su tarea. 2008: El catequista que vive con felicidad el tiempo que le tocó. 2009: El catequista de la verdad y la esperanza. 2010: El catequista creador de vínculos. 2011: El catequista del Kerigma. 2012: El catequista del entusiasmo. Este fue un año intenso (todos los años lo son, a su manera, para los catequistas) pero el “acontecimiento Francisco” tiñó con un tono especial toda nuestra vida eclesial con su llamado a vivir una Iglesia más cercana. En la reciente exhortación apostólica Evangelii gaudium lo dice de esta manera: “En una civilización paradójicamente herida de anonimato y, a la vez obsesionada por los detalles de la vida de los demás, impudorosamente enferma de curiosidad malsana, la Iglesia necesita la mirada cercana para contemplar, conmoverse y detenerse ante el otro cuantas veces sea necesario. En este mundo los ministros ordenados y los demás agentes pastorales pueden hacer presente la fragancia de la presencia cercana de Jesús y su mirada personal. La Iglesia tendrá que iniciar a sus hermanos —sacerdotes, religiosos y laicos— en este «arte del acompañamiento», para que todos aprendan siempre a quitarse las sandalias ante la tierra sagrada del otro. Tenemos que darle a nuestro caminar el ritmo sanador de projimidad, con una mirada respetuosa y llena de compasión pero que al mismo tiempo sane, libere y aliente a madurar en la vida cristiana.” (EG 169). Por eso este año queremos señalar, llamar la atención, reconocer a los CATEQUISTAS DEL ACOMPAÑAMIENTO. El de la projimidad, la cercanía, el caminar juntos. Si conocen catequistas así, mándennos sus nombres y sus lugares de ministerio, para nombrarlos y reconocerlos en nuestro último Comunicándonos del 2013. Pueden escribirnos a comunicandonos@isca.org.ar. Gracias al Espíritu por todos ellos.
El equipo del ISCA
